jueves, 27 de febrero de 2025

Goles Mundialistas: Bouzaiene y un tiro libre antológico

El quinto gol de Túnez en la historia de los Mundiales llegó con un antológico tiro libre de Bouzaiene en la segunda fecha del Grupo H en Corea-Japón 2002. Las Águilas de Cártago habían perdido en el debut 2-0 ante Rusia y en su segundo partido ante Bélgica, el 10 de junio, comenzaron perdiendo por un tanto de Wilmots. 
El entrenador tunecino Ammar Souayah puso en cancha a Boumnijel en el arco; el capitán Badra y Jaidi como centrales; Trabelsi y Bouzaiene en los laterales; cinco hombres en el mediocampo con Gabsi, Ghodhbane, Bouazizi, Benachour y Mourad Melki más Jaziri como único delantero. 

A pesar de haber arrancado abajo en el marcador antes del cuarto de hora, Túnez pudo recuperarse rápidamente. Primero avisó Gabsi con un intento de chilena tras centro de Bouzaiene. Y este último, aprovechando un tiro libre al borde del área se encargó de marcar la igualdad con un zurdazo que se hizo inalcanzable para el arquero De Vlegier. La corrida incontrolable para el festejo del lateral, por ese entonces en el Genoa de Italia, quedará por siempre como uno de los grandes momentos del fútbol tunecino en los Mundiales. Más de siete años después, Bouzaiene volvió a convertir por su país: su anterior gol había sido en 1995 en un encuentro amistoso ante Mauritania. 
En el complemento, el partido se mantuvo parejo y hubo pocas llegadas por lado. Lo mejor de Túnez fue generado por la banda derecha con Trabelsi, el 10 Kais Ghodhbane y Jaziri. Justamente Ghodhbane fue el que más peligro generó con dos disparos desde la puerta del área: el primero muy cerca del palo y el segundo rechazado con los puños por el arquero belga. Bélgica tuvo el triunfo tras una serie de pases pero Boumnijel salió rápido y pudo mantener el empate. 

En la última fecha, Túnez caería 2-0 con Japón quedando eliminado, por lo que los seguidores de las Águilas de Cártago tendrían que esperar cuatro años más para festejar un gol mundialista. 
 
Todos los goles de África en los Mundiales
México 1986 (4)
Italia 1990 (8)
Estados Unidos 1994 (12)
Francia 1998 (17)
Corea-Japón 2002

miércoles, 12 de febrero de 2025

Gutendorf en Africa

El destacado entrenador alemán Rudolf "Rudi" Gutendorf dirigió a 55 equipos en 32 países (de los cinco continentes), lo que le permitió obtener un récord Guinness. A nivel selecciones también fue un trotamundos y en África llegó a dirigir en Botswana, Ghana, Mauricio, Zimbabwe, Santo Tomé y Príncipe, Tanzania y Rwanda. 
Imagen Ilustrativa generada con la IA Grok
Su carrera como DT empezó en 1954 con tan solo 27 años dirigiendo en divisiones menores de Alemania. El debut como DT de selecciones se dio recién en 1968 cuando dirigió la selección de Bermudas y culminó en 2003 estando al mando de la selección de Samoa. 

En 1997, Gutendorf recibió la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania. La cita decía: "Rudi Gutendorf ha promovido como un excelente trabajador de ayuda humanitaria en la reputación deportiva de la República Federal de Alemania en el extranjero".

En 2013, en una nota de la BBC, se lo destacó como una "especie de misionero del fútbol, ​​cuando fue financiado por el gobierno alemán y la asociación de fútbol para llevar su experiencia al mundo en desarrollo". "Mi Federación me enviaba a países en desarrollo para trabajar. En lugar de mandar arroz, me mandaban a mí. Era como un misionero”, contó en su medio siglo como entrenador.
A fines de los años noventa Rudi fue enviado a Rwanda, un país todavía en recuperación de una brutal guerra civil en la que la tribu hutu, liderada por el Gobierno, llevó a cabo un feroz genocidio contra los tutsis, matando hasta un millón de personas. "El gobierno alemán me dijo: 'Rudi, no nos importa si ganas 1-0, 2-0, lo más importante es el aspecto social; que intentes unir a las dos tribus'", dijo Gutendorf al programa World Football de la BBC.

Pero Rudi no solo cumplió en ese sentido, sino también logró algunos resultados resonantes. Como el 2-2 ante Costa de Marfil en el camino al Mundial 2002. "Yo estaba casi loco de alegría. Hutus y tutsis estaban abrazándose y besándose. La generación de sus padres todavía quería cortarle la garganta al otro, pero ahora sus hijos se abrazaban en el campo y en la grada. Ese fue probablemente el momento más hermoso de mi carrera", aseguró Gutendorf.

La primera experiencia africana de Rudi fue en 1961 en el US Monastir (Túnez). Años más tarde, en Zimbabwe, fue capaz de convencer a sus jugadores que la magia negra no tenía influencia alguna en el fútbol, a pesar de que el rival vertió sangre de cabra por las líneas del área.

"Siempre estaba trabajando con los más pobres de los pobres", comentaría en alguna de las tantas entrevistas que le hicieran. Su esposa siempre le preguntaba por qué lo hacía. "Creo que fue una especie de misión para mí. Sobre todo, probablemente pensaba que era lo correcto", sentenció quien falleciera en septiembre de 2019.

Ocho años antes, por su "importante contribución a la comprensión internacional" fue condecorado con la Bundesverdienstkreuz (Cruz Federal del Mérito). Merecido reconocimiento para un trotamundos de los banquillos que también tuvo su paso por el continente africano.