Cada vez quedan menos cupos por definirse entre los clasificados a la CAN Sub 20 de Mauritania a principios del año que viene. A Gambia y la mayoría de debutantes (Uganda, Tanzania, Mozambique y Namibia) que ya obtuvieron el pase se sumaron Ghana y Burkina Faso que jugarán la final de la Zona Oeste B. Con el anfitrión más los siete clasificados restan por conocerse los últimos cuatro lugares que se definirán en Túnez (Zona Norte) y en Guinea Ecuatorial (Zona Central).
Ghaneses y burkineses jugarán la final del clasificatorio en Benín tras sortear las semifinales el martes. Ghana la tuvo complicada ante Níger pero tras el empate sin goles se impuso 5-3 en los penales; mientras que Burkina no dejó dudas y goleó 4-1 a Costa de Marfil. Dos goles en cada tiempo, Hamed Ouattara y Jean Fiacre Botué Kouamé en el primero e Ibrahim Bancé y Clovis Ouédraogo en el segundo, posibilitaron un fácil triunfo. Brahima Ouattara hizo el del honor marfileño.
Ambos equipos pondrán un poco más de experiencia en la CAN de Mauritania, ya que Ghana fue campeón continental en tres ocasiones (1993, 1999 y 2009) y jugará su CAN número 12 entre los Sub 20, en tanto que Burkina Faso la jugará por cuarta vez siendo el cuarto puesto en 2003 su mejor performance.
Dos clasificatorios: cuatro cupos
En Túnez ya se puso en marcha el clasificatorio de la zona norte cuyos dos mejores seleccionados clasificarán. Además del local, los participantes son Argelia, Marruecos, Libia y Egipto. Estos últimos se encuentran complicados ya que en los tests previos de PCR se detectaron 17 casos positivos de COVID entre sus jugadores más el entrenador Rabie Yassin. Por lo tanto su primer partido se les dio por perdido (3-0 vs Libia).
Los que sí pudieron jugar, en el Stade Olympique de Rades, fueron el local ante Argelia. Los argelinos se adelantaron con un zurdazo de Mohamed Cherif Belloumi -el hijo de Lakhdar- cerca de la media hora de juego pero pasados los 30 llegó la igualdad local por intermedio de Adam Ben Lamina. El viernes sigue la actividad con Egipto-Túnez y Argelia-Marruecos. El sistema es todos contra todos y los dos que sumen más puntos clasificarán.
Por último, la Zona Central tiene como epicentro a Guinea Ecuatorial. En el Grupo A habrá un solo partido (el local vs República Centroafricana el jueves 17) ya que Chad se retiró por problemas entre sus jugadores y el Ministerio de Deportes. En tanto que la zona B comenzó ayer con un empate 1-1 entre Camerún (gol de Kevin Prince Milla) y RD Congo (Linda Mtanga). Congo vs Camerún (17 de diciembre) y Congo vs RD Congo (19) serán los próximos partidos. El primero de cada grupo clasificará a Mauritania 2021 y jugará la final el 22 en Malabo.
En 2006 Togo escribió su página más gloriosa en la escena del fútbol
internacional al clasificar por primera vez a un Campeonato del Mundo.
Independizado en 1960 de Francia, este país ubicado en el oeste del continente
africano entre Ghana, Benín y Burkina Faso y con costas al Atlántico tuvo doce
años después su participación debut en la Copa Africana de Naciones (CAN) en
Camerún 1972. Justamente a benineses y ghaneses dejó en el camino eliminatorio
pero en suelo camerunés los goles de Edmond Apeti Kaolo no bastaron para superar
la fase de grupos. Siguieron cinco apariciones más en la CAN (1984, 1998, 2000,
2002 y 2006) hasta que en la previa de Angola 2010 un atentado terrorista
provocó dolor y muerte más el posterior retiro del seleccionado togolés, que
debía intervenir en el Grupo B -con Cabinda como sede central- junto a Costa de
Marfil, Ghana y Burkina Faso.
Luego de Alemania 2006, donde Togo perdió sus tres compromisos en el
Grupo G -con Corea del Sur, Suiza y Francia- se mantuvo la base con Adebayor, el
arquero Agassa, Romao, Dossevi y Salifou como referentes. Y el último día de
mayo de 2008 comenzó el camino a la CAN Angola 2010 y al Mundial del mismo año
en Sudáfrica. Una misma eliminatoria iba a servir para definir los clasificados
para ambos certámenes. Con dos triunfos como local y dos caídas como visitante
ante Zambia y Swazilandia -hoy Eswatini- en el Grupo 11 clasificó como uno de
los mejores segundos a su CAN número siete. Ese segundo puesto sirvió también
para avanzar a la fase final del camino al primer Mundial en África. Sin
embargo, Togo solamente pudo ganar en la fecha inicial del Grupo A (1-0 a
Camerún con gol de Adebayor) y en el cierre de la zona (1-0 a Gabón con tanto de
Floyd Ayité) quedando tercero detrás de los Leones Indomables -clasificados- y
de los gaboneses. Marruecos terminó último.
El siguiente compromiso para Togo comenzaba el 10 de enero de 2010 en
Angola, donde las ciudades sedes elegidas para la CAN fueron Luanda, Benguela,
Lubango y Cabinda. El 11 de enero sería el debut ante Ghana en el Estadio
Chimandela de Cabinda. El campamento togolés se había establecido a principios
de ese 2010 en Pointe Noire (Congo), ciudad ubicada a unos 100 kilómetros de
Cabinda, que es un enclave angoleño situado entre la República Democrática del
Congo y el llamado Congo Brazzaville, una zona de conflicto desde 1975. A pesar
de que la recomendación del Comité Organizador era realizar los traslados en
avión Togo tomó otra decisión. En vez de hacer el trayecto por vía aérea (Pointe
Noire-Luanda-Cabinda) decidieron atravesar una zona conflictiva en autobús. Al
cruzar la frontera se les unieron las fuerzas de seguridad angoleñas que debían
escoltarlos a través del bosque, un área conocida como base de grupos que desde
hace años reclaman por la independencia de Cabinda.
Luego de 15 minutos por el bosque algunos jugadores escucharon algunos
tiros a lo lejos y hasta hicieron algunas bromas al respecto, según cuentan las
crónicas de esos días. Pero pronto el autobús se detuvo y los tiros estaban ahí
afuera y no se irían por más o menos media hora. El conductor Mario Adjoua
resultó herido y por eso el transporte dejó de avanzar para dar lugar al
enfrentamiento entre las fuerzas angoleñas y los rebeldes. "Siempre es un
recuerdo doloroso y trágico -dice ante la consulta de Sporting África el
periodista togolés Steven Lavon-. Es increíble pensar que un equipo iba a jugar
un partido de fútbol y terminó con muertos en su delegación. En ese momento
trabajaba en una emisora de radio y esa tarde estaba haciendo un programa de
presentación para los grupos de la CAN 2010. Acababa de terminar el programa
cuando escuché los primeros rumores. Encendí el televisor y la noticia estaba en
todos los canales de noticias. A partir de ahí fue todo pánico. La información
iba por todos lados".
Además del conductor fallecieron el Jefe de Prensa Stanislas Ocloo y
Amelete Abalo, entrenador asistente. “Hubo pistolas, ametralladoras… Estaban
armados hasta los dientes. Me dije: este es el final”, recordó años después uno
de los jugadores que iba en el micro. Rodrigues Mingas, el secretario general
del FLEC (Frente para la Liberación del Enclave de Cabinda) reivindicó la
responsabilidad en el atentado y poco después se emitió una orden de captura
internacional contra él.
Del plantel liderado por Adebayor -por ese tiempo figura del Manchester
City- el más perjudicado fue el arquero Kodjovi Obilale del Pontivy francés.
“Escuché el sonido de una ametralladora y en el mismo momento en que quise
moverme para esconderme, fue como si estuviera clavado en el asiento. Fue
entonces cuando me vi a mí mismo, tanto mi vientre como mi espalda estaban
sangrando. Entré en pánico y comencé a gritar: 'Me han dado, ayuda, quiero ver a
mis hijos. No quiero morir aquí'", recordó en una nota con la BBC en el décimo
aniversario de aquel trágico día.
"Estuvimos en medio de eso durante 30 minutos o incluso un poco más. El
autobús se detuvo y nos dispararon por media hora. Fue una de las peores
experiencias que he vivido", declaró Adebayor quien también afirmó ver una flota
de vehículos 4x4 que llegaron para llevarse al escuadrón escondido en el bosque.
Luego de un breve silencio los más perjudicados fueron llevados a un hospital en
las afueras de Cabinda.
La delegación llegó finalmente a la Villa Olímpica donde ya estaban los
planteles de sus otros rivales. Los marfileños Touré y los ghaneses Ayew se
acercaron a brindar su apoyo y conocer de primera mano lo que había sucedido.
Ahí comenzó a gestarse el siguiente dilema: ¿debía jugar Togo la CAN? Algunos
jugadores querían jugar como homenaje a los fallecidos, otros no estaban en
condiciones de hacerlo por la conmoción y el trauma de lo sucedido. “Un ser
humano en África no vale nada”, dijo Adebayor tras la imposición de la CAF a
jugar la CAN a pesar del ataque sufrido.
"El Estado togolés estaba preocupado por el estado de ánimo de sus
compatriotas. Sentían que después de experimentar tal conmoción, jugar al fútbol
no era lo primordial. Y especialmente jugar luego de las muertes era impensable
para el gobierno", agrega Steven Lavon, hoy miembro de la Association des
Journalistes Sportifs du Togo y de AIPS Media. Las autoridades togolesas en Lomé
terminaron interviniendo y ordenaron el regreso de toda la delegación a casa
para asistir a los funerales de los fallecidos y participar en las ceremonias de
duelo nacional. Esa decisión luego provocó una breve prohibición de la CAF por
una supuesta "injerencia gubernamental" en el fútbol. Pero al poco tiempo fue
revocada por recomendación de FIFA y Togo no tuvo que esperar cuatro años para
volver a competir.
El que peor la pasó en los años sucesivos fue Kodjovi Obilalé. Tras el
atentado el arquero fue operado en Angola antes de ser trasladado a
Johannesburgo para otra operación. Allí, pasó 48 horas en coma. Nunca pudo
volver a las canchas. Entre 2010 y 2016 lo operaron en ocho ocasiones y tuvo que
atravesar innumerables sesiones de fisioterapia. Gracias a eso pudo pasar de su
silla de ruedas a movilizarse con muletas. “Mi vida no es la misma después de
todas las cirugías. He tenido dolores frecuentes durante seis años, pero no
tengo otra opción. Este dolor es parte de mi vida diaria. Tengo que afrontarlo y
tratar de ocultar mi dolor todos los días. Pero la discapacidad no es algo que
se pueda ocultar a las personas", dijo en 2016 a Al Jazeera. Al principio sintió
que la CAF y la comunidad futbolística le daban la espalda, pero en el último
tiempo las cosas parecen cambiar. En agosto de 2020 la entidad madre del fútbol
africano le envió un cheque por 10.000 dólares y antes había sido invitado a la
final de la CAN 2019 en Egipto entre Argelia y Senegal. "Me gustaría agradecer
al presidente de CAF, así como a los señores Anthony Baffoe y Samuel Eto'o
quienes hicieron mucha campaña por mi caso dentro de CAF", declaró Obilalé a RFI en
el aniversario número 10 de la tragedia de Cabinda.
En Sudáfrica 2013 Togo pudo volver a una CAN. “Volvemos a la CAN después
de esa tragedia, de la que nunca podremos pasar página del todo; nos perseguirá
toda la vida. Pero también nos da fuerzas, porque defender nuestros colores será
una forma de rendir homenaje a todas las personas que resultaron alcanzadas
entonces por el tiroteo”, sostuvo Ayité por aquellos días en los que los
Gavilanes tuvieron su mejor actuación en la historia de la CAN al llegar hasta
los cuartos de final y caer ante Burkina Faso que sería subcampeón.
La vida futbolística de Togo siguió y seguirá pero esa tragedia quedará por siempre en la
memoria. "Las circunstancias y razones reales siguen sin estar claras. Este
evento nunca le había sucedido a Togo ni a otra nación durante una CAN.
Seguramente nunca entenderemos las motivaciones de quienes atentaron. Pero en
Togo seguimos llorando a los muertos y heridos durante este ataque", cierra el
periodista Steven Lavon.
Siguen sumándose seleccionados inéditos como clasificados para la CAN Sub 20 de 2021 que tendrá lugar en Mauritania entre febrero y marzo del año que viene. De los clasificados hasta el momento, salvo Gambia -campeón de la zona Oeste A- el resto participará en la CAN de la categoría por primera vez. Uganda y Tanzania se quedaron con los dos cupos para la zona Centro-Este mientras que la zona Sur tendrá este domingo la final en Sudáfrica entre Mozambique y Namibia con sus pases asegurados.
En las semifinales del viernes, Namibia se impuso 1-0 a Angola con tanto de Steven Damaseb. En el segundo turno del Estadio Wolfson de Port Elizabeth, Mozambique y Zambia terminaron empatados sin goles pero en los penales fue triunfo mozambiqueño por 5 a 4.
La jornada dominical en el Nelson Mandela Bay definirá al campeón de la zona pero ambos ya tienen asegurado el pase a Mauritania 2021. Además, La Liga Santander y el Villarreal ofrecerá la oportunidad al mejor futbolista del torneo de visitar España y entrenar con las formativas del club.
También está en juego el clasificatorio de la Zona Oeste B en Benín, donde las semifinales serán entre Níger y Ghana y por el otro lado Burkina Faso ante Costa de Marfil. Los dos finalistas clasificará a la CAN Sub 20.
Restan por jugarse los clasificatorios de la Zona Norte y de la Zona Central. El primero otorga dos cupos y comienza el martes en Túnez donde los dos primeros del todos contra todos (el local más Egipto, Marruecos, Argelia y Libia) clasificarán; mientras que la Zona Central otorga dos cupos que se dirimirán en Guinea Ecuatorial también a partir del 15 con dos zonas: la A compuesta por el local, Chad y República Centroafricana y la B conformada por Camerún, Congo y RD Congo.
Entre febrero y marzo de 2021 Mauritania albergará la Copa Africana de Naciones (CAN) para menores de 20 años. Además del anfitrión otros once seleccionados lucharán por los cuatro cupos continentales para el Mundial de la categoría de Indonesia. Cada zona del continente define sus clasificados y el primero fue Gambia, vencedor en el torneo de la Zona Oeste A en Senegal. Luego se sumaron Uganda y Tanzania como finalistas del torneo de la CECAFA (Centro-Este), que terminaron ganando los ugandeses.
El 3 de diciembre, en Sudáfrica, comenzó el clasificatorio de la Zona Sur -COSAFA- cuyos finalistas obtendrán el pasaje a Mauritania. Ya hay una semifinal definida (Mozambique-Angola) y resta jugarse la última fecha del Grupo B (Zambia (6 puntos)-Malawi (3) y Namibia (3)-Comores) para conocer los otros dos que siguen en carrera.
Mozambique se quedó con el Grupo A con 7 puntos por sus triunfos sobre Zimbabwe y Lesotho y empate sin goles ante el local -foto-. Los sudafricanos fueron escoltas con 5 y aún cuentan con chances de pasar a semis como el mejor segundo a la espera de la definición de la zona B. El otro clasificado, Angola, debutó con derrota 1-0 ante Eswatini pero luego goleó 4-0 a Botswana y se quedó con el Grupo C -conformado por estos tres países- por diferencia de gol.
La Zona Oeste B comenzó su clasificatorio el 5 de diciembre en Benín para definir al único clasificado de la zona. Además del local participan Níger, Togo, Burkina Faso (Grupo A) y Nigeria, Costa de Marfil y Ghana (Grupo B). Los dos primeros de cada grupo pasan a las semifinales.
El Grupo A comenzó con caída del local (1-0 ante Níger) pero en la segunda fecha los benineses se recuperaron y con doblete de Charbel Gómez se impusieron 2-0 a Togo. Los togoleses se quedaron en un punto (empate 1-1 con Burkina Faso en el debut). Níger y Burkina empataron sin goles en su segunda presentación por lo que los nigerinos lideran con 4 puntos. Con todos con chances, la última fecha serán Benín (3)-Burkina Faso (2) y Níger (4)-Togo (1).
El Grupo B comenzó con un empate a un gol entre Nigeria y Costa de Marfil. Los nigerianos se adelantaron a los 60 minutos por intermedio de Chris Nwaeze pero sobre los 90 llegó el 1-1 marfileño a través de Evra Dje Bi Broh. Ghana completa la zona y los próximos partidos son Ghana vs Nigeria (9 de diciembre) y Costa de Marfil-Ghana (12 de diciembre).
[FIRMA INVITADA/ @SalvajeFutbol] Corría el minuto 86 cuando un centro desde la esquina del jugador mozambiqueño Luis
Jose Miquissone encontró, a la altura del primer palo, la cabeza del central Joash Onyango,
que con un toque sutil alojó el balón en el fondo de las redes. El Simba había igualado su
encuentro contra el Young Africans. Al instante, la euforia y la decepción se extendieron a
partes iguales por las gradas de un Benjamin Mkapa abarrotado, con cerca de 60.000
espectadores, y es fácil imaginar que sensaciones idénticas se propagaron en similar
proporción a lo largo y ancho de todo un país de más de 56 millones de habitantes y unos
950.000 kilómetros cuadrados de extensión.
Aquel partido, disputado el pasado 7 de noviembre, podría fácilmente entenderse como la
simple lucha por tres puntos más en un campeonato aún alejado de su fase decisiva, con
más de dos tercios de las jornadas por disputarse. Pero lo que estaba en juego sobre aquel
césped era mucho más importante que eso. Lo que se dirimía a lo largo de 90 minutos era
una lucha por la hegemonía futbolística en la ciudad de Dar es Salaam y en toda Tanzania
que se viene repitiendo año tras año desde hace casi ocho décadas. Estaba en juego el
‘Dar Derby’.
Fue el actual seleccionador de Zambia, el serbio Milutin “Micho” Sredojevic, quien afirmó
que el fútbol en Tanzania representa algo parecido a una segunda religión. El técnico, con
experiencia en países como Uganda, Etiopía, Sudáfrica, Sudán, Rwanda o Egipto, se sentó
en el banquillo del Young Africans durante un breve período, en 2007, en el que pudo
comprobar lo que representaban los ardientes enfrentamientos ante el Simba, que parecían
detener todo el país. Aquella vivencia le ha llevado a afirmar que el ‘Dar Derby’ es uno de
los mejores clásicos del fútbol africano, “si no el mejor”.
Lo que resulta incuestionable es que hablar de fútbol en Tanzania es hablar de pasión. Una
pasión que en estos días de estadios vacíos en medio mundo, a causa de la pandemia del
coronavirus, enseña su cara más vistosa en forma de gradas repletas y coloridas o masas
de aficionados lanzados a las calles a celebrar un simple fichaje por parte de su club como
si festejaran la consecución de un título de prestigio. Pero una pasión, que en el caso de la
rivalidad entre Simba y Yanga también muestra su rostro más desagradable a través de
continuos cruces de acusaciones y demandas (azuzadas por un constante flujo de
jugadores y empleados que cambian de uno a otro club), denuncias de intentos de amaño y
hasta, en ocasiones, enfrentamientos entre aficionados de ambos equipos.
No resulta tan llamativa, sin embargo, esta hostilidad entre equipos y aficiones si se repara
en que Simba y Yanga mantienen una lucha abierta desde el nacimiento de Tanzania y, aún
desde antes, por convertirse en el máximo referente de un pueblo que ha encontrado
durante años, en la rivalidad entre ambos, un elemento aglutinador, aunque también de
división.
Escribía un periodista tanzano, durante la década de 1970, que los habitantes del país
solían identificarse por sus lealtades futbolísticas. “¿Simba o Yanga?” era una pregunta
esencial para conocer a un interlocutor. Y no era una pregunta baladí: en ocasiones, el
apoyo a uno u otro equipo se convertía en motivo de discusiones familiares o podía llegar a
ser razón para vetar un matrimonio.
Los orígenes de tan profunda rivalidad se remontan casi a los principios del fútbol en el
país. En Tanzania, como en la mayor parte del continente africano, los primeros contactos
con el balón datan de la época colonial, cuando los europeos enseñaron a los nativos un
juego que ya levantaba pasiones en el Viejo Continente.
Tanganica, la zona continental de la actual Tanzania, había sido colonia alemana desde
finales del siglo XIX, pero en 1919, tras la derrota germana en la Primera Guerra Mundial,
sería adjudicada a Reino Unido. Y precisamente serían los británicos los encargados de dar el impulso decisivo al fútbol en el país, organizando, desde los primeros años de la década
de 1920 un campeonato en su ciudad más importante, Dar es Salaam.
Aquellas primeras ligas estarían conformadas de forma abrumadora por equipos ligados a
instituciones públicas, tales como el Government School, el Post Office, el Railways SC, el
King's African Rifles SC, el Police SC o el Medical Department, entre otros. Pero desde la
década de 1940, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, muchos europeos tuvieron
que abandonar el país para sumarse a la lucha y los equipos locales tanzanos empezaron a
cobrar importancia en las competiciones futbolísticas locales, que desde un primer momento
estuvieron acompañadas de amplios festejos, con danzas y festines, según informan
distintas publicaciones de la época.
De esos años, entre finales de los 30 y principios de los 40, datan, precisamente, los
primeros logros del Young Africans (popularmente conocido como Yanga) y el Simba
(conocido por entonces como Dar Sunderland). El origen de ambos clubes está relacionado
con la necesidad que pronto sintió la población africana de Dar es Salaam de contar con
equipos que verdaderamente le representaran en aquel deporte dominado por europeos.
Pronto comenzaron a brotar nuevos equipos en los barrios, originariamente vinculados a las
distintas comunidades que convivían en la ciudad. Así, en la década de 1930, surgieron el
Arab Sports, en el distrito de Kariakoo, o el New Strong Team, en Kisutu. La comunidad
sudanesa también creó por aquellos años su propio equipo, al igual que los sij de la ciudad
alumbraron el Khalsas.
La historia de estos primeros equipos puramente locales está repleta de escisiones y
fusiones entre distintas formaciones, que acaban entroncando con los clubes que hoy
dominan el fútbol nacional y hacen casi imposible determinar un origen exacto para el
Yanga o el Simba, éste último nacido a partir de la unión de varios exmiembros del Yanga
con otros clubes locales.
Pese a estos orígenes tan estrechamente relacionados, es fácil detectar en los primeros
años de ambos equipos ciertas diferencias sociales que acabarían agrandando la brecha
entre ambos equipos. Así, el Yanga, con origen en el barrio de Jangwani, en Kariakoo,
surgió de entornos desfavorecidos (lo que no impidió que contara con ciertos patrocinadores
adinerados), formados por pequeños comerciantes y vendedores de pescado, mayormente
pertenecientes a la etnia zaramo. En cambio, el Simba presumió en sus primeros años de
su vinculación a comunidades de africanos educados, muchos descendientes de árabes -
además de algunos indios-, y trabajadores de los organismos públicos.
Estas diferencias sociales serían durante años un arma arrojadiza entre aficiones. Así, la
hinchada del Sunderland no dudaba en descalificar a sus rivales como pescaderos sin
educación, mientras que los del Yanga tendían a considerarse a sí mismos como los
wenyeji (los amos de la ciudad) y denigraban a los del Simba como forasteros. Las
crecientes excepciones que iban surgiendo en la base social de ambos equipos no restaban
fuerza a estos clichés.
La sensación de pertenencia a un equipo u otro se veía reforzada desde los años de su
formación por la configuración de ambos equipos como chama, clubes sociales en los que
la mayoría de sus miembros no eran jugadores y cuyas cuotas eran empleadas para
sufragar los gastos del club.
En buena medida, eran lugares de reunión de amigos, en los que era habitual gastar las
tardes tomando café o participando en juegos de mesa, y en los que las diferencias de
etnias o clases sociales quedaban aparcadas. Se establecían sistemas de solidaridad entre
sus miembros (incluso para sufragar funerales o para buscar trabajos o casas) y para entrar
en la comunidad era necesario el visto bueno del resto de la membresía. Así, como observa el estudioso Tadasu Tsuruta, “el fútbol llegó a ser uno de los aspectos cruciales del
entramado comunal social en Dar es Salaam”, y la rivalidad entre Yanga y Simba marcaría
una frontera dentro de la ciudad, con la zona norte de la misma apoyando a “los jóvenes
africanos” y la mitad sur más próxima a “los leones”.
Pronto, la pasión por el fútbol, reflejada más que en cualquier otra realidad en la rivalidad
entre Simba y Yanga, se iría extendiendo por el resto de un país que hacia mediados de los
años 50 empezaba a cobrar conciencia de sí mismo. Ambos equipos fueron estableciendo
redes de alianzas desde Dar es Salaam y las regiones vecinas (incluida la isla de Zanzibar)
hacia el resto del territorio, de modo que en diversas ciudades se reproduciría el esquema
de equipos rivales, vinculados a uno u otro de los grandes de la capital.
Pero el papel de estos equipos en la creación del país no quedaría ahí, sino que, en gran
medida, representarían un papel protagonista en el proceso de descolonización. Esto es
así, especialmente, en el caso del Yanga, que llegó a poner sus locales, de forma
clandestina, a disposición de los miembros del TANU, el partido que dirigiría la
independencia tanzana, conseguida en 1961. Como reconocimiento, el TANU adoptaría los
colores amarillo y verde característicos del club de Jangwani. Esta estrecha colaboración
con la independencia del país sería esgrimida durante décadas por los miembros del Yanga
como otra muestra de su mayor compromiso con el pueblo tanzano, pese a que el Simba
también ha mantenido desde los primeros pasos de la nación independiente una vinculación
muy estrecha con el mundo de la política.
En cualquier caso, la aceleración de la integración política, económica y de las
comunicaciones que siguió a la independencia permitió afianzar el perfil nacional de los dos
grandes clubes de la capital. Y, desde el establecimiento en 1965 de la liga nacional, sus
partidos se convirtieron en un evento de interés para todo el país.
Los festejos y la intensidad con la que hoy se viven estos duelos no son resultado del fútbol
moderno, sino que tienen orígenes muy remotos. El periódico Sunday News describía en
1974, las horas previas a un enfrentamiento decisivo: “Desde la mañana la bandera verde y
amarilla de Yanga y la roja y blanca del Simba estaban por toda la ciudad. Encima de
coches, camiones, motocicletas, casas, cocoteros, por todas partes. En oficinas, hoteles y
buses la conversación era sobre el gran encuentro… En el mercado de Ilala, un vendedor
de fruta, fan del Yanga, ofrecía la mitad de precio a los clientes que mostraban un carnet de
miembros del Yanga. Mientras, otro vendedor situado en el lado opuesto, un fan del Simba,
pujaba más alto y ofrecía fruta gratis a los clientes que pudieran mostrar un carnet del
Simba”.
La necesidad de superarse el uno al otro ha empujado desde entonces a cada uno de estos
equipos a redoblar sus esfuerzos. Lo que en los años 60 o 70 se plasmaba en la
contratación de entrenadores extranjeros o giras por América o Europa como forma de
aprendizaje, hoy se representa en incorporaciones de algunos de los jugadores más
destacados de la región, mientras ambos clubes luchan ya no sólo por imponerse en sus
propias ligas sino por ofrecer al país un éxito internacional que se les sigue resistiendo.
La próxima vez que Simba y Yanga se vean las caras sobre un terreno de juego es posible
que se vea tentado a pensar que lo que hay en juego son sólo tres puntos más en un
campeonato liguero de segunda fila. Pero un simple vistazo a las gradas permitirá apreciar
que durante 90 minutos que dure el encuentro las idas y venidas de un balón estarán
dirimiendo, una vez más, el orgullo de un pueblo que ha abrazado en el fútbol su gran
pasión y que ha hecho de Simba o Yanga, Yanga o Simba, algo muy parecido a una
religión.
Tras los encuentros de ida del fin de semana pasado, en estos días se jugaron las revanchas de la ronda preliminar y ya tenemos todos los clasificados para la primera ronda donde esperan los más poderosos del continente y de mejor performance en los últimos años en la Champions: Wydad y Raja Casablanca (Marruecos), Al Ahly y Zamalek (Egipto), TP Mazembe y AS Vita Club (RD Congo), Esperance (Túnez), Horoya (Guinea), Mamelodi Sundowns (Sudáfrica) y Primero de Agosto (Angola).
MC Alger (Argelia) y CS Sfaxien (Túnez) -foto- será uno de los lindos duelos de primera ronda por un lugar en la fase de grupos. Los argelinos pasaron luego de que el Buffles FC (Benín) no pudo llegar a Argelia para la revancha al no haber vuelos disponibles. Los tunecinos por su parte, no tuvieron inconvenientes con el Mlandege (Zanzíbar) y volvieron a golear -la ida fue 5-0-, esta vez 3-0 con tantos del nigeriano Eduwo, el marfileño Kouakou y Firas Chawat.
El campeón vigente Al Ahly (Egipto) buscará su lugar en la fase de grupos ante el AS SONIDEP (Níger) que volvió a vencer 2-0 al Mogadishu City (Somalía). En Djiboutí, donde el campeón somalí hizo de local los goles nigerinos fueron obra de Mourtala y Mukhtar.
En el Stade Augustin Monédan de Sibang (Libreville), el AS Bouenguidi local se impuso 2-0 al Forest Rangers (Zambia) y como la ida había terminado sin goles avanza el elenco gabonés. En partido arbitrado por el congoleño Pierre Kibingo los tantos locales llegaron por intermedio de Floriss Ndjave y Junhior Aubiang. En la siguiente instancia el rival será el TP Mazembe (RD Congo).
El Esperance (bicampeón 2018-19) jugará contra Al Ahly Benghazi libio luego de que el Mekelle 70 Enderta (Etiopía) se retirara antes del encuentro de ida por la situación que atraviesa su país. Similar es el caso del Gazzelle (Chad) que irá contra el subcampeón Zamalek tras la no presentación del GR/SIAF (Djiboutí).
Jwaneng Galaxy -campeón de la Liga de Botswana- aprovechó la goleada 4-0 de la ida sobre el US Zilimadjou (Comores) y el empate a un gol en la isla le sirvió para convertirse en el rival de Mamelodi Sundowns (Sudáfrica) en la siguiente instancia.
Uno de los duelos más atrapantes de la primera ronda será Primero de Agosto ante Kaizer Chiefs (Sudáfrica). Los sudafricanos habían vencido 1-0 en la ida al PWD Bamenda en Camerún y les bastó con el 0-0 de la revancha en Johannesburgo.
Young Buffaloes (Eswatini) empató 1-1 en su visita al Le Messager (Burundí) y como en la ida habían empatado sin goles clasificó por el gol de visitante. Su próximo rival será el AS Vita Club (RD Congo).
La no presentación del Ashanti de Siguiri guineano al encuentro de vuelta en Malí ante el Stade Malien ocasionó la clasificación automática del equipo maliense que igualmente había vencido 2-1 en la ida. En la agenda del Stade Malien seguirá el Wydad Casablanca. El otro equipo de Casablanca, el Raja, jugará ante el Teungheth FC (Senegal) que dejó en el camino al Gambia AF; luego del 0-0 de la ida los senegaleses se impusieron 2-0 como locales con tantos de Paul Bassene y Omar Fall.
En Lomé, el ASKO Kara venció 2-1 al Racing Abidjan (Costa de Marfil) con tantos de Akaté y Tchakei pero como los marfileños habían ganado 1-0 en la ida clasificaron por el gol de visitante -penal de Nguessan Kouadio-. El Horoya guineano será el próximo rival del Racing.
Nkana (Zambia) y Petro Luanda (Angola) será otro de los cruces de primera ronda. Los zambianos no pasaron del 0-0 como locales ante el Bantú (Lesotho) pero como habían ganado la ida 1-0 avanzaron; mientras que los angoleños sufrieron ante el Akonangui (Guinea Ecuatorial) pero alcanzaron el pase con un gol agónico. El Petro había ganado 1-0 la ida y en 25 minutos ya ganaba 1-0 por otro gol del brasileño Azulao, pero un doblete de Lolín estaba dando el pase al Akonangui por los goles de visitante. Yano, a los 89 minutos, puso el 2-2 y le dio la clasificación al Petro.
En El Cairo, donde Al Nasr (Libia) hizo las veces de local, el CR Belouizdad argelino volvió a ganar 2-0 (global de 4-0) con goles de Keddad y Fakroun y en primera ronda su rival será el Gor Mahia (Kenia). El campeón keniata sufrió para dar vuelta el 2-1 de la ida ante el APR ruandés. Rapidamente Samuel Onyango puso el 1-0 pero a los 82 minutos Keddy Nsanzimfura puso el empate y estaba clasificando el APR. Pasados los 90 llegaron los festejos de Ochieng y Kipkirui para el 3-1 y la clasificación.
El Simba (Tanzania) igualó sin goles ante el Plateau United nigeriano pero como había ganado 1-0 en la ida avanzó a la siguiente instancia donde espera el FC Platinum (Zimbabwe), que volvió a vencer al Costa do Sol (Mozambique). Stima y Chikwende posibilitaron el 2-0 para ganar la serie con un global de 4-1.
Al Hilal (Sudán) repitió el 1-0 de la ida y superó al Vipers (Uganda). Mohamed Musa Eldai fue el autor del único tanto en Omdurman. Su rival será el Asante Kotoko (Ghana) que clasificó sin jugar la revancha ante el FC Nouadhibou (Mauritania), por casos de COVID en el elenco mauritano.
Al Merreikh -el otro representativo sudanés- también sigue en carrera luego de vencer 2-0 al AS Otoho (Congo) con goles de Awad y Malik y se enfrentará en primera ronda al Enyimba (Nigeria). Los nigerianos habían vencido al Rahimo burkinés como visitantes y con el empate 1-1 como local sentenciaron el pase.
Lo que viene
La ida de la primera ronda será entre el 22 y el 23 de diciembre y las revanchas dos semanas después ya en 2021. Los 16 vencedores de los cruces clasificarán a la fase de grupos. Repasamos todos los cruces:
Stade Malien (Malí) vs. Wydad Casablanca (Marruecos)
Teungheth FC (Senegal) vs. Raja Casablanca (Marruecos)
Racing Abidjan (Costa de Marfil) vs Horoya (Guinea)
AS SONIDEP (Níger) vs Al Ahly (Egipto)
Al Ahly Benghazi (Libia) vs Esperance (Túnez)
Gazelle (Chad) vs Zamalek (Egipto)
AS Bouenguidi (Gabón) vs TP Mazembe (RD Congo)
Jwaneng Galaxy (Botswana) vs Mamelodi Sundowns (Sudáfrica)
Young Buffaloes (Eswatini) vs AS Vita Club (RD Congo)
Kaizer Chiefs (Sudáfrica) vs Primero de Agosto (Angola)
Comienza un nuevo mes y retomamos esta sección en la que cada vez faltan menos países para completar todos los que conforman África. Hoy es el turno de Sudán del Sur, el país más joven del continente y del mundo. Fue el 9 de julio de 2011 que esta parte antes perteneciente a Sudán se desprendió de sus vecinos del norte luego de un largo recorrido que había empezado en 2005. Dicho año, en la ciudad keniata de Naivasha, se firmó un acuerdo de paz entre las partes que decantó en un referendo de separación -entre el 9 y el 15 de enero de 2011- en el que triunfó el sí por la independencia del Sudán sureño. Tras la independencia del país también el continente pasó a tener una nueva selección que por esos días tuvo su presentación oficial.
Aquel 9 de julio de 2011, el seleccionado de Sudán del Sur recibió al Tusker FC (Kenia) en el en el National Stadium de la capital Juba. Desde mediados de junio y todos los días desde las 8 de la mañana, el plantel se reunió a las órdenes del entrenador Malesh Soro. Todos los jugadores eran de los equipos locales de todo el sur de Sudán. Saleh Lolako Samuel, asesor técnico del equipo, había expresado: "Creo que tenemos una oportunidad de oro porque contamos con jugadores de talento. Sentimos que tenemos potencial y que podemos demostrar al mundo que el sur de Sudán tiene todo para destacarse tanto en este ámbito como en otros". Las Brigh Stars -estrellas brillantes- fueron recibidas en su primer partido por una banda de música de la Policía de Sudán del Sur acompañada de 2.000 niños de escuelas primarias para recibir con honores a los jugadores a la entrada al estadio en Juba.
En su primer partido como nación independiente Sudán del Sur cayó 3-1 ante el Tusker FC. La máxima figura de las Bright Stars, el veterano de la selección del ahora "otro" Sudán, James Joseph, llegó procedente de India, donde se desempeñaba en la liga local. "Me sentí muy afortunado de poder jugar para mi país", dijo Joseph, originario de la ciudad sureña de Nimule. Entre las curiosidades de ese plantel, estaba Khamis Leyano, capitán del equipo sin hablar la lengua oficial de la nueva nación, el inglés. Sin embargo, eso no le impidió marcar el primer gol en la historia de Sudán del Sur. El mediocampista Justin Wani, quien ofició de traductor, recordó que su padre fue asesinado durante la guerra con el norte. Mientras que otro de los baluartes, el arquero Yahaya Abas, jugaba para un club capitalino sin percibir dinero alguno. "Aquí jugamos por el amor al juego", expresó en medio de la emoción. El entrenador Malis Soro, cuya única experiencia era haber jugado mucho al fútbol -así lo expresa el periodista Xavier Aldekoa en Twitter-, destacó la importancia del partido en la independencia de Sudán. "El fútbol es un medio para unir a la gente", dijo. Según el técnico, contaron con dos equipaciones para el partido de hoy, uno rojo, otro blanco y verde. Los mismos fueron comprados en Dubai y en Uganda, y en la parte posterior se le estampó "South Sudan". Para dicho acontecimiento estuvieron invitados el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, junto al máximo mandatario de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), el camerunés Issa Hayatou.
El número de espectadores presentes fue de alrededor de 1600, y no porque no hubiese gente con ganas de ver el encuentro sino porque la capacidad del estadio era esa y no se quería sobrecargar las tribunas. Con respecto a lo estrictamente futbolístico, los locales se adelantaron rápido en el marcador para alegría de todo el público presente, pero dos goles en contra y otra conversión del Tusker FC decretaron el 3 a 1 final. El resultado no impidió opacar la fiesta de los hinchas en las tribunas ondeando banderas enormes y cantando el himno nacional cuando su equipo apareció. "Estamos tristes por haber perdido nuestro primer partido, pero tenemos jugadores que son jóvenes y esperamos que el próximo partido podamos hacer mejor las cosas", dijo el experimentado Joseph. "Si consideramos el factor tiempo, nos sentimos muy orgullosos del equipo que se formó. Por supuesto Tusker es un equipo experimentado. Creo que fue un juego justo. Y esperamos poder mejorar", dijo el entrenador a los periodistas después del partido.
"Ver nuestra bandera nacional y escuchar nuestro himno nacional en el estadio durante los próximos partidos será un momento histórico", expresó por ese tiempo Rudolf Andrea, secretario de la Asociación de Fútbol de Sudán del Sur (SSFA). "Esperamos este momento desde hace mucho tiempo y queremos mostrar al mundo que somos realmente una nación nueva. Los resultados de nuestros primeros partidos no preocupan, estamos seguros de que el futuro de Sudán del Sur en el fútbol es brillante", expresó el dirigente ligado al fútbol de un país que se convertió en el miembro número 193 de Naciones Unidas. El siguiente paso de la SSFA era solicitar la afiliación a la CAF y a la FIFA y ser aceptado por ambas entidades.
En 2012 se dieron ambas cosas: en febrero fueron aceptados por la CAF y en mayo por FIFA en el 62º Congreso de la entidad madre del fútbol mundial, celebrado en Budapest. En junio se dio la llegada al banquillo de un entrenador muy particular, el serbio Zoran Djordevic. Y al mes siguiente llegó el primer partido internacional ante el Sub 20 de Uganda con empate a dos goles. "Es un primer paso alentador (...) aún quedan muchas historias dolorosas y tristeza, ya que mucha gente perdió a sus padres, madres, hermanos y hermanas (...) el partido era una especie de punto final a la revolución", concluyó el seleccionador.
Con la aceptación de la CAF y la FIFA, Sudán del Sur pudo empezar a participar de competiciones internacionales. La primera fue la CECAFA Cup de 2012 realizada en Uganda pero a los sursudaneses les costó: perdieron sus tres partidos del Grupo A. Al año siguiente se repitió el mismo saldo en la CECAFA Cup Kenia 2013. En noviembre de este año la FIFA organizó por primera vez un curso en el nuevo país, destinado para los árbitros.
En 2014, Sudán del Sur y el entrenador Zoran fueron protagonistas de "Zoran y los tigres del gol" o "Coach Zoran and his africans tigers" -título original-, un documental de 75 minutos producido Centrury Films con dirección del inglés Sam Benstead en el que se reflejó la experiencia de este interesante entrenador y todos los obstáculos que tuvo que superar para hacer su trabajo de la mejor manera en un terreno complicado.
En 2015, en la CECAFA disputada en Etiopía, el seleccionado sursudanés se quedó con el Grupo C por sus triunfos sobre Malawi y Djiboutí y un empate sin goles ante Sudán. Pero estos últimos clasificaron como el mejor tercero a cuartos de final y tras un nuevo 0-0 eliminaron a sus hermanos del sur en los penales. Esa fue la mejor performance de Sudán del Sur en el certamen.
En octubre de 2015 participaron por primera vez en una Eliminatoria Mundialista -en el camino a Rusia 2018- pero Mauritania los dejó afuera en la primera ronda con un global de 5 a 1. Misma situación se dio rumbo a Qatar 2022, donde a pesar de que todavía queda un largo recorrido para conocer a los cinco representantes africanos, Sudán del Sur volvió a despedirse en primera ronda esta vez a manos de Guinea Ecuatorial, con global de 2-1.
También en estos nueve años Sudán del Sur ha participado en Eliminatorias para la CAN sin obtener el éxito de la clasificación. Para Guinea Ecuatorial 2015 superaron la ronda preliminar por el retiro de Eritrea pero en segunda ronda cayeron con Mozambique (5-0 global); rumbo a Gabón 2017 ingresaron directamente en fase de grupos pero quedaron últimos del C con tres puntos por un triunfo sobre Guinea Ecuatorial y caídas ante el Nzalang, Malí y Benín. En el camino a Egipto 2019 vapulearon a Djiboutí con un global de 6-2 pero otra vez en el Grupo C terminaron últimos sin sumar por caídas ante Malí, Burundí y Gabón. Actualmente se encuentran disputando las clasificatorias para la CAN Camerún 2021/22 en las que accedieron a la fas de grupos tras dejar en el camino a Seychelles (2-1 y 1-9) y con dos fechas por jugar la tienen difícil en el Grupo B: lidera Burkina Faso con 8, Uganda 7, Malawi 4 y Sudán del Sur 3. En marzo de 2021 tendrían que ganar sus partidos (Malawi local y Burkina visita) y esperar otros resultados para obtener la clasificación.
Las últimas noticias que llegan desde Juba tienen que ver con el fútbol femenino. La iniciativa llamada Stars Unite impulsada por la SSFA tiene como objetivo trabajar en el período 2021-24 en el desarrollo del fútbol femenino del país. En la ceremonia de presentación estuvo la vicepresidenta Mama Rebecca Nyandeng De Mabior quien hizo un llamado a trabajar para otorgar a las niñas y mujeres en general el derecho a la práctica deportiva y el apoyo a las actividades de las mujeres, destacando la importancia del desarrollo de las infraestructuras deportivas. Los principales objetivos son aumentar el número de mujeres involucradas en el mundo del fútbol, como así también trabajar en el fútbol formativo, crear una liga local femenina y consolidar el seleccionado femenino.
Sudán del Sur es una de las federaciones miembro más jóvenes de la FIFA: solamente Kosovo y Gibraltar se han afiliado posteriormente. Al ser uno de los países más nuevos del mundo existe una motivación especial por alcanzar el crecimiento de su fútbol, un espíritu que le ha permitido ir escalando posiciones de manera progresiva en la Clasificación FIFA. En su corta historia su mejor posicionamiento fue el lugar 138 en 2015. En noviembre de 2020 se encuentran en el puesto 163, lo que no deja de ser un progreso muy importante para una nación que ha sufrido un conflicto civil y que ha tenido que forjar su estatus en el fútbol empezando desde cero.
[Por Diego Martín Yamus] Aunque Diego Armando Maradona y su magia recorrieron el mundo, fueron pocas las veces que se toparon con la vida africana, tanto el continente como un representativo. Estas son las pocas historias que el eterno 10 grabó en el continente o ante gente del continente.
La primera fue un 2 de septiembre de 1979, uno de los días de gloria de la Selección argentina en el Mundial Juvenil de Japón. Tras una primera fase perfecta, había que ganar para seguir en el torneo ante Argelia, que venía de batir a España. Maradona lo resolvió enseguida: a los 25 minutos marcó el primer gol de un rotundo 5-0 en el estadio Nacional de Tokio, que cinco días después lo vio ser campeón junto a su excelsa legión.
El 1981 fue el primer año bisagra en la vida de Diego por su título de liga con Boca Juniors en el Campeonato Metropolitano. Pocos recuerdan que en octubre, formó parte del plantel que entre otros destinos exóticos fue a Costa de Marfil, a una gira contra los dos clubes más populares de ese país: Stade Abidjan y ASEC. El 6, Boca goleó al Stade 5 a 2 y Maradona concretó los últimos dos tantos a los 76 y 80 minutos. Y el 9 se llevó el Tournoi de Abidjan ante el ASEC 3 a 2, donde el talentoso no marcó y en cambio hizo una dura entrada sobre un rival devolviendo tanto golpe que le habían dado.
Recién en la década siguiente volvió a cruzarse con África. Y en qué fecha: el imborrable 8 de junio de 1990, el malogrado debut en el Mundial de Italia ante Camerún. No sólo Maradona no pudo imponer su calidad muy bien seguido por los Leones Indomables, sino que fue blanco de varias infracciones desleales. La más grosera la hizo el medio Thomas Libiih con un puntapié que dio en su cara. Pese a todo, los africanos ganaron 1 a 0.
En su último año en la albiceleste, 1994, Maradona jugó los otros dos partidos contra africanos. El 20 de abril, en amistoso previo al Mundial, Argentina venció en la provincia de Salta a Marruecos, que también se preparaba para Estados Unidos, 3 a 1. Diego convirtió de penal el segundo a los 55 minutos y fue reemplazado por Ariel Ortega a los 75.
Ya en la Copa, tras el 4-0 del debut sobre Grecia, el 25 de junio el equipo de Alfio Basile enfrentó a Nigeria en el Foxboro Stadium de Boston. No vale la pena recordar que ése fue su último capítulo con la nacional previo a su fallido control antidoping. Mejor sí sus acciones en los últimos minutos, donde ayudó a controlar la pelota y hacer pasar el reloj para consumar el triunfo por 2 a 1.
Quince años más tarde, Maradona era ahora entrenador de la Selección. El 30 de septiembre de 2009 Argentina derrotó 2 a 0 a Ghana en Córdoba, en amistoso previo a la infartante clasificación ante Perú y Uruguay para el Mundial de Sudáfrica. Y en 2010 estuvo en la primera Copa del Mundo en el continente, debutando con aquel 1-0 a Nigeria y dirigiendo a Lionel Messi. Luego comandó los triunfos ante Corea del Sur, Grecia y México hasta que Alemania lo barrió 4-0 en Ciudad del Cabo en cuartos de final. Abatido, Maradona dijo en la conferencia de prensa: "Fue una trompada de Mohamed Alí".
Una de las últimas historias de Diego y África fue en agosto de 2015. El astro visitó en Túnez al árbitro Ali Bennaceur, el que lo dirigió en el inolvidable 2-1 ante Inglaterra en el Mundial de México en 1986, que convalidó el primero de los dos goles de Diego con la "mano de Dios". Maradona le regaló una camiseta argentina y Bennaceur una foto de ese partido que tenía en su casa. El 10 firmó la camiseta con la dedicatoria "para Ali, mi amigo eterno".
Es cierto, fueron pocas anécdotas las africanas en la vida del mundial Maradona. Pocas y tan mágicas al mismo tiempo. Porque contra la siempre olvidada África, el genio también dejó su huella para siempre.
HILO DE TWITTER CON SALUDOS, CONDOLENCIAS Y NOTICIAS DESDE TODOS LOS PAÍSES DE ÁFRICA
#Maradona Diego jugó en África, dirigió a la Argentina en el único Mundial que se disputó en el continente y enfrentó varias veces a seleccionados africanos. Así lo despide un continente que lo ama. Hilo con mensajes de entidades y personalidades pic.twitter.com/zGxBpwDuvx