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miércoles, 3 de agosto de 2016

Fútbol africano en los JJOO Parte 5

[Por Diego Martín Yamus] Luego de la floreciente época dorada de su fútbol olímpico, con Nigeria en 1996 y Camerún en 2000, Africa decayó un poco su nivel. Salvo la medalla de plata de Nigeria en Pekín 2008, sus representantes ya no tuvieron el protagonismo de antaño. Para Atenas 2004, por ejemplo, fueron por primera vez cuatro los enviados del continente, clasificados en un novedoso esquema de grupos: Ghana, Malí, Túnez y Marruecos. Apenas los malienses pudieron pasar la primera ronda, con sólo un triunfo sobre Grecia y empates ante México y Corea del Sur, a quien le ganaban 3-0 con un triplete de Ndiaye, su goleador; luego, Italia (a la postre bronce) los dejó afuera en suplementario. Los demás no atravesaron la fase inicial, aunque Marruecos y Ghana estuvieron muy cerca de hacerlo.
En Pekín 2008, tres africanos viajaron al torneo: Nigeria que volvía, Costa de Marfil y Camerún. Lo mejor fue de las Aguilas, que imitaron lo hecho en los 90 y luego de una gran campaña eliminando a los marfileños en cuartos, volvieron a verse con Argentina, que liderado por Lionel Messi les ganó y se tomó desquite de la derrota del 96. Pero los de Samson Siasia, con la base del Sub 20 que había perdido en el Mundial de Holanda 2005 con el equipo de Messi y Agüero, lograron una medalla tras aquélla de Camerún en 2000. Costa de Marfil contó con Gervinho y Salomón Kalou, pero perdió con los nigerianos, aunque le hizo fuerza a Argentina en su debut y cuatro goles a Serbia. Camerún, que buscaba imitar lo de 2000, también atravesó la primera ronda, conducido por Stephane Mbia y Alexandre Song, poniendo en aprietos a Brasil en cuartos de final, que lo superó en alargue.

Para Londres 2012, por primera vez los africanos jugaron el Campeonato Sub 23, en Marruecos, que clasificó a tres países. Gabón, con Pierre Aubameyang a la cabeza, fue el histórico campeón sobre Marruecos y Egipto logró el tercer lugar sobre Senegal, que igual fue a los Juegos al vencer a Omán en el repechaje. Pero en Inglaterra, los cuatro hicieron un trabajo mediocre. Los gaboneses igualaron con Suiza y Corea del Sur, pero cayeron ante el campeón México. Egipto y Senegal fueron a los cuartos de final, donde se quedaron ante Japón y los mexicanos, respectivamente. Y Marruecos le empató a España y Honduras, pero al caer ante los nipones quedó eliminado. Sin duda lo más rescatable fue lo de los senegaleses, en su estreno en el certamen, ya que se dieron el lujo de cortarle a Uruguay el invicto que llevaba desde sus títulos de 1924 y 1928, ganándole 2 a 0 con tantos de Konate, que convirtió cinco en total.
Las mujeres tuvieron a Nigeria, el dominador de la rama, como representante en todas las ediciones de la década. En 2004 arribaron a los cuartos de final, donde Alemania las marginó, pero en 2008 no pasaron la primera ronda. Para Londres 2012, las Super Falcons ya no se clasificaron, pero en cambio hubo por primera vez dos equipos, Camerún y Sudáfrica, que realizaron una pobre actuación con sólo un empate de las Banyana-Banyana. 

Ahora es el momento de unos nuevos Juegos Olímpicos, los de Río de Janeiro. En pocos días, los hombres de Nigeria, Argelia y Sudáfrica y las damas de Sudáfrica y Zimbabwe, éstas por primera vez, buscarán volver a la gloria de antaño. Porque en Africa, el fútbol tiene su larga historia. Y ellos querrán seguir escribiéndola.

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Segunda Parte
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Cuarta Parte

martes, 2 de agosto de 2016

Fútbol africano en los JJOO Parte 4

[Por Diego Martín Yamus] Hasta 1992, lo del fútbol africano en los Juegos Olímpicos se limitó a algunas buenas actuaciones y dos cuartos puestos, por Egipto en 1928 y 1964. El continente venía de la proeza de Zambia en Seúl 88, cuando goleó a Italia con tres de Kalusha Bwalya, pero no llegó a semifinales. Por lo que, claro, era difícil pensar en ganar una medalla.
Por fin la racha, como toda racha, se cortó. En las canchas de Barcelona, por primera vez con menores de 23 años y al principio sin tres mayores, se presentaron Marruecos, Egipto y Ghana. Pero los árabes no pasaron la primera ronda, a pesar del gran 4-3 egipcio sobre la Colombia de Asprilla y Valenciano. Entonces fue Ghana, con la base de la generación dorada Sub 17, con Kuffour, Gargo, Asare, Lamptey y el agregado de Kwame Ayew, el hermano de Abedi Ayew Pelé, el que hizo lo grande. Tras pasar con problemas la primera ronda, dejó afuera a Paraguay en suplementario en un partidazo, con tres de Ayew, pero cayó ante el local y campeón España, con Guardiola y Luis Enrique entre sus figuras. Así jugó el 7 de agosto de 1992 en el Camp Nou frente a Australia por la primera chance de medalla para Africa. Y con gol de Isaac Asare a los 21 minutos, Ghana se llevó el bronce por 1 a 0, con el dulce de que su arquero Dossey atajó un penal. Esa tarde catalana, el conjunto de Samuel Arday formó con Dossey (Simon Addo 63´); Amankwah, Asare, Gargo, Yaw; Lamptey (Quaye 46´), Adjei, Kumah; Preko, Kwame Ayew y Aryee. Quaye fue expulsado a los 87 minutos.
La gran tarea de Zambia en el 88 y el bronce de Ghana en el 92 fueron un anuncio de lo que Africa haría en los Juegos siguientes. Para Atlanta 1996, ya con tres mayores de 23, los retornados Brasil y Argentina eran más candidatos que nunca: Roberto Carlos, Ronaldo, Bebeto, Ortega, Crespo, el Piojo López. Quién iba a pensar que un tal Nigeria les iba a ganar a ambos y conquistar brillantemente la medalla de oro, primera para el continente negro. Kanu, Babangida, Babayaro, Okocha, Oliseh, Amokachi y Amunike lo hicieron con dos épicos triunfos: 4-3 a Brasil tras ir 1-3 en la semi, con esa fabulosa chilena de Kanu, y 3-2 a Argentina luego de ir 1-2, con aquel gol de Amunike por error de la defensa de jugar al offside, logrando además que Hernán Crespo se metiera la medalla de plata en el bolsillo de la bronca. Ghana, otra vez lleno de talentos, cayó con Brasil en cuartos y Túnez le empató a Argentina, pero no pasó la primera ronda. Por su parte, las mujeres hicieron su debut con un torneo de 8 países, pero el supercampeón de la rama, Nigeria, no estuvo.

Africa golpeó fuerte en el inicio del tercer milenio. En los Juegos de Sydney, Australia, en 2000, fue Camerún quien dio la campanada. Los Leones Indomables sólo habían estado en 1984 con Roger Milla. Pero de la mano de Samuel Eto´o y Patrick Mboma, dejaron en cuartos al Brasil de Ronaldinho, en semifinales al Chile de Iván Zamorano y en la final dieron vuelta nada menos que a la poderosa España de Puyol, Xavi y Gabri, cuando tras estar 0-2 empataron y ganaron por penales, gracias a un tanto de Eto´o. El continente también estuvo representado por Sudáfrica, que en 1996 había vuelto a los Juegos Olímpicos tras su suspensión por el régimen del apartheid; los Bafana-Bafana, liderados por Benny McCarthy, lograron un gran triunfo sobre Brasil pero no pasaron la fase inicial. En cambio, Nigeria llegó más lejos, sin embargo no pudo defender su oro del 96 al perder en cuartos con Chile.
Por su parte, las mujeres nigerianas concretaron el debut africano en la especialidad, cayendo en sus tres encuentros de la primera ronda, con Perpetua Nkwocha marcando el primer gol femenino ante Noruega. Pero, sin duda, los hombres de Nigeria y Camerún grabaron con oro la gloria para Africa.

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Segunda Parte
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sábado, 30 de julio de 2016

Fútbol africano en los JJOO Parte 3

[Por Diego Martín Yamus] Tras el boicot a los Juegos Olímpicos de Montreal 76, en 1980 Africa retornaba a la escena futbolística. Y si bien el continente iba progresando, como la gran actuación de Túnez en el Mundial de Argentina 78, aún no le alcanzaba para ocupar alguno de los tres lugares del podio. En las tres ediciones de la década, sólo Argelia, Egipto y Zambia lograron apenas llegar a los cuartos de final, el último en un recuerdo grandioso para la región.
Para los controvertidos Juegos de Moscú 80, los países africanos no fueron ajenos al boicot gestado por Estados Unidos, en repudio a la invasión de la Unión Soviética un año antes a Afganistán, sumido en guerra civil. Entonces, Egipto goleó a Zambia pero le dejó su lugar, Argelia pasó por no presentación de Libia y, en el colmo de los casos, Ghana y Liberia, que habían definido entre sí la tercera llave con triunfo ghanés, también se bajaron y fueron reemplazados por Nigeria, el reciente monarca continental en la Copa Africana en su país. De los tres que finalmente aparecieron, sin duda el mejor fue la Argelia de Rabah Madjer y Lakhdar Belloumi, con la base del conjunto que dos años después causaría sensación en la Copa del Mundo de España, eliminó a los hispanos en primera ronda y llegó a cuartos de final, cayendo con Yugoslavia, uno de los del bloque del Este, mucho mayor y fuerte que los demás. En cambio, Zambia y Nigeria se fueron en primera fase, los zambianos con tres derrotas y los nigerianos con sólo un empate ante el futuro campeón Checoslovaquia.

En 1984 lo mejor de la región estuvo en Los Angeles, en Estados Unidos. Egipto, con figuras como Abou Zeid, Abdelghani y Youssef eliminó a Argelia, otra vez con Belloumi y Madjer; Marruecos, con el gran Badou Zaki al arco, venció por penales a Nigeria, y Camerún, flamante campeón en la CAN de Costa de Marfil, fue con Roger Milla como líder. Los marroquíes no pudieron con Alemania Federal y Brasil, y los cameruneses le ganaron a Irak pero cayeron con Yugoslavia y Canadá. Entonces fueron los egipcios,dos años más tarde reyes de Africa, que llegaron hasta los cuartos de final perdiendo ante Francia, a la postre medalla de oro, en una digna actuación.
Pero los primeros momentos de gloria para el continente vinieron cuatro años más tarde, en Seúl 1988. Primero, las tres llaves decisivas fueron inolvidables: Túnez eliminó al mundialista Marruecos en el reino en el último minuto con un gol de Tarak Dhiab, Nigeria lo hizo con Argelia en tiempo suplementario y Zambia dejó en el camino a Ghana, venciendo 2-0 en Lusaka y perdiendo 0-1 en Accra, con una tarea consagratoria del inolvidable Efford Chabala, que sacó varias chances claras, hasta un penal. Los del cobre habían renunciado en 1984 a organizar la Copa Africana, y no se habían clasificado a la del 88. Pero en Corea del Sur, allá lejos en Asia oriental, un grupo de grandes futbolistas surgió a la consideración mundial con una soberbia actuación. Kalusha Bwalya y sus compañeros golearon 4-0 a Italia, 4-0 a Guatemala y se inclinaron ante la poderosa Alemania de Jürgen Klinsmann, luego bronce, pero dejando la huella de esos cuatro goles a Italia, tres de Kalusha, como una de las postales de esos Juegos. Por su parte, Nigeria y Túnez no pasaron la primera fase. Pero lo de Zambia era el anticipo, aunque sin medalla, de lo que Africa, el modesto Africa, estaba por vivir en los años siguientes.

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Segunda Parte

domingo, 24 de julio de 2016

Fútbol africano en los JJOO Parte 2

[Por Diego Martín Yamus] A partir de la edición de 1960, en Roma, el fútbol olímpico se iba expandiendo. Y África, con la mayoría de sus países de flamante independencia, era parte de esa apertura, con lo que Egipto ya no estaba solo como representante del continente. Incluso se jugaban eliminatorias para determinar a los viajeros. Eso sí, aún faltaba para que las naciones africanas consiguieran grandes resultados, y sus actuaciones no fueron gran cosa, salvo excepciones.

Para los Juegos romanos del 60, el certamen contó con 16 países divididos en 4 grupos de 4 por primera vez. La ronda de clasificación de la región tuvo 9 participantes agrupados de a tres, curiosamente con Malta (nación europea) como uno de ellos. Ya en Roma, Egipto, en ese entonces bajo el nombre de República Árabe Unida por integrar a Siria, compitió en el Grupo 1 pero no pudo hacer nada ante el poderío de Yugoslavia (1-6) y Bulgaria (0-2), empatando a tres con Turquía y siendo eliminado. La misma suerte corrió Túnez, rival de la Argentina de Carlos Bilardo en el Grupo 3, que perdió sus partidos en la zona con la albiceleste, Dinamarca y Polonia. Justamente, yugoslavos y daneses ganaron ambos grupos y luego jugaron por el oro, que quedó para los balcánicos. Por su parte, en Egipto estuvo como titular Mahmoud El Gohary, años más tarde entrenador y campeón con los Faraones -foto-.

Cuatro años después, fueron tres los africanos que viajaron hasta Tokio, gracias a una eliminatoria con más participantes y algunos encuentros definidos por sorteo. Mientras Marruecos quedó rápido afuera ante Yugoslavia y Hungría, Egipto (aún llamado UAR) y Ghana, primer país de Africa Negra en el fútbol olímpico, cumplieron una gran actuación. Los egipcios le empataron a Brasil -video- y llegaron hasta las semifinales, cayendo con el futuro campeón Hungría 0-6 y con Alemania Oriental por el bronce 1-3, pero convirtiendo 18 goles. Y los ghaneses, con varios elementos flamantes campeones africanos en 1963, se dieron el lujo de igualarle a Argentina y fueron marginados justamente por Egipto por 5-1 en los cuartos.
Los Faraones desaparecieron por años de la escena, al no presentarse para enfrentar a Guinea en la fase previa de México 1968. Los guineanos, otro de los emergentes de la región por entonces, estuvieron junto a Nigeria, en su debut, y Ghana que se benefició por el retiro de Marruecos, que le había ganado la llave. Esta vez no hubo buen trabajo: salvo el triunfo de Guinea sobre Colombia 3-2 en el Grupo 1, el empate 3-3 nigeriano ante Brasil o el meritorio 2-2 ghanés ante el campeón Hungría, los tres se marcharon sin gloria en la primera ronda. Guinea contó con Souleymane Cherif, Balón de Oro africano 1972, y Nigeria con Sebastian Broderick, luego entrenador campeón con el Sub 16 en el Mundial de China 1985. 

Con cada vez más participantes de la fase previa, ahora con el famoso sistema a eliminación directa ida y vuelta, otros tres conjuntos africanos llegaron a Munich 1972: Marruecos, Ghana y Sudán, reciente monarca continental. Las sorpresas fueron las caídas de Nigeria ante Senegal y Egipto ante Túnez. Nuevamente los representantes cumplieron una pobre tarea, salvo Marruecos que, con la base del equipo que en México 70 consiguió el primer punto africano en un Mundial, fue segundo de Alemania Federal y pasó a uno de los dos grupos semifinales, donde cayó en sus tres cotejos. Sudán le ofreció lucha a URSS y México perdiendo por un gol, pero cerró con otro increíble revés ante Birmania. Los ghaneses no sumaron un solo punto ante Polonia, Alemania Oriental y Colombia. Dos Balón de Oro regionales estuvieron: el marroquí Ahmed Faras (1975) y el ghanés Ibrahim Sunday (1971).

Para Montreal 1976, Nigeria, Ghana y Zambia por primera vez se habían clasificado. Pero Africa boicoteó los Juegos canadienses en protesta por la participación de Nueva Zelanda, cuyo conjunto de rugby, los All Blacks, había hecho una gira por Sudáfrica a pesar de la reciente masacre de Soweto. Por lo que en 1980 el continente volvió a patear una pelota en busca de algo de gloria olímpica.

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miércoles, 20 de julio de 2016

Fútbol africano en los JJOO

[Por Diego Martín Yamus] Tal vez muchos piensan que el fútbol en Africa es historia más o menos reciente. Sin embargo, desde inicios del siglo XX el continente negro corre atrás de una pelota. Tanto que su participación en los Juegos Olímpicos de la era moderna es tan legendaria como habitual. Desde hoy, y en vista de los cercanos Juegos de Río de Janeiro, repasamos lo que el fútbol africano hizo, que no fue poco, tanto que ganó dos medallas de oro, una de plata y otra de bronce.
La primera presea recién llegó en Barcelona en 1992, con el gran Sub 23 de Ghana con Gargo, Kuffour, Kwame Ayew, Asare, Lamptey, que fue tercero. Pero la vida olímpica comenzó en 1920 con Egipto, el gran referente de la región y el más añejo. El equipo norteafricano fue el único representante continental desde entonces hasta 1952, y con buenos resultados, como su cuarto lugar en 1928, donde cayó con Argentina e Italia.

La aparición de Egipto fue en 1920, en los Juegos de Amberes, en Bélgica, y fue la primera selección no europea en hacerlo. En la ronda inicial, enfrentó el 28 de agosto a Italia en el estadio AA La Gantoise de Gent, ante 2000 personas y arbitrado por el local Paul Putz, perdiendo 2 a 1, con gol de Allouba a los 30 minutos, que fue el empate transitorio. En la ocasión Egipto formó con Taha; El Sayed, Hamdi; Shawki, Ali El Hassani, Gamil Othman; Tawfik Abdullah, Allouba, Hegazi, Abaza y Zaki Othman.
En los siguientes campeonatos de la década, los Faraones fueron de temer. En París 1924, en la primera ronda, debieron jugar contra el coloso Hungría y lo vencieron 3 a 0, el primer éxito africano en los Juegos por los goles de Yakan, Hegazi e Ismail II. Sería el mismo equipo al que le complicarían la vida en su primer Mundial, en Italia 1934. Luego, Suecia les hizo cinco goles (5-0) y los despidió en los cuartos de final. Pero en 1928, fueron mucho más lejos, tanto como estar entre los cuatro mejores, en una época en que el fútbol era Argentina, Uruguay y algunos animadores europeos sin tanto peso. Allí los rojos, con el delantero Moktar como gran figura, dejaron afuera a Turquía 7-1 en la primera fase, en cuartos de final a Portugal 2-1 y en la instancia cumbre, primero cayeron ante la potente albiceleste 6-0 y en la decisión por el bronce -foto-, con Italia 11- 3, aunque habían igualado parcialmente dos veces.

Con tres o cuatro jugadores de la Copa del Mundo del 34, histórica por el estreno de Africa, Egipto fue a Berlín 1936, donde cayó en el debut con Austria, luego medalla de plata, por 3 a 1. Doce años después por la erupción de la Segunda Guerra Mundial, en 1948 en Londres, fue eliminado por Dinamarca, futuro bronce, por 3 a 1, y en Helsinki 1952 venció 5-4 a Chile, con un triplete de El Dezwi, pero fue marginado por Alemania 3-1. En 1956 no hubo africanos en la cita olímpica, los que reaparecieron en 1960, ya no sólo los egipcios. Pero eso es harina del próximo costal.