miércoles, 1 de mayo de 2019

Adebayor: En el cuerpo una voz

El argentino Francisco Delfino es licenciado y profesor en Comunicación Social (UNICEN). Trabajó como docente secundario y terciario; además fue periodista y jefe de redacción de la Agencia de Noticias de la Facultad de Ciencias Sociales (UNICEN). Nació en San Cayetano, creció y estudió en Olavarría y desde marzo vive en Buenos Aires. En el marco del taller “Héroes y anónimos del deporte” a cargo de Andrés Burgo (Espacio El Movimiento) escribió este texto sobre el togolés Adebayor.

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“Había una farmacia debajo de mi apartamento. Compré paquete tras paquete de pastillas. No me las querían vender pero dije que era para una organización benéfica en Togo”, confesó esta semana Emannuel Adebayor, ex delantero de Real Madrid, Arsenal y Manchester City, entre otros. “Me bebí toda el agua... Lo tenía todo listo para irme”. La referencia aludía a sus comienzos de carrera, cuando la presión de su familia desde lo económico y su sufrimiento en el Metz de Francia lo llevaron a pensar en un escape fatal pero definitivamente reparador para su malestar. En ese momento, el llamado de un amigo lo salvó.
La declaración de Adebayor, aunque no es la primera de este tipo, sorprende por la crudeza de una realidad poca asociada al ámbito del fútbol, fundamentalmente del primer mundo: las luces de la fama parecen tapar los problemas terrenales de sus estrellas.

Ya en 2015 el delantero, que participó con Togo en el único mundial en su historia en Alemania 2006, había revelado que la idea del suicidio fue una posibilidad en más de una ocasión tras la constante mala relación con su familia. “Muchas veces quise darme por vencido”, señaló quien ya en esa época comenzaba a transitar un declive en su carrera profesional. La tensión en los vínculos se origina, según Adebayor, en lo estrictamente económico. Aunque sus causas y las consecuencias son sorprendentes y confusas.

A través de Facebook, Adebayor contó a lo largo de los últimos años diferentes historias que involucran extorsiones, amenazas, derroches financieros y robos. En un posteo confesó que su hermano Rotimi le sacó dos de sus camisetas más queridas de su colección: una del camerunés Marc-Vivien Foé, fallecido en 2003 durante un partido de Copa de las Confederaciones; y otra firmada por Zinedine Zidane, uno de sus ídolos. “Todavía estoy vivo y ya han repartido todos mis bienes para cuando me muera”, afirmó el actual futbolista del Estambul Başakşehir, quien no es la primera vez que se refiere a su hermano Rotimi, a quien ayudó para que ingresara profesionalmente a un club. “Pasados unos meses, de 27 compañeros le había robado el celular a 21”, contó disgustado.

Mediante diferentes publicaciones también hubo reproches para otros integrantes de su familia. “Le compré a mi hermana Yabo una casa en Ghana de 15 habitaciones. Dejé que mi hermano Daniel también se quedara. Unos meses después decidí pasar. Mi hermana había realquilado la casa sin consultarme y había echado a mi hermano. La llamé para pedirle explicaciones y me respondió con 30 minutos de insultos”, escribió el delantero en 2015.

No solamente el dinero motivó roces en la familia Adebayor. En 2014, el por entonces jugador del Tottenham pasaba por una extensa y negativa racha. Tras buenos años en el Arsenal, donde anotó 62 goles en 143 partidos, no logró mostrar su anterior nivel. Su paso por el Tottenham reflejó números frustrantes. Pero el delantero tuvo una supuesta explicación: su madre y sus hermanas usaban prácticas de brujería para tratar de boicotear su carrera. La hermana del futbolista, Maggie Adebayor, dijo tiempo después en una radio londinense que el delantero se negó a ver a su madre durante años y que incluso no respondía sus llamadas.

Una nueva particularidad trascendió en enero de 2018, esta vez a través de Instagram. Adebayor hizo pública la adopción y el cambio de nombre de uno de sus sobrinos, a su cuidado desde 2013 luego de la muerte de su hermano Peter. “Déjenme presentarle a mi primer hijo. Su nombre es Junior Emmanuel Adebayor. Bendiciones”, escribió en inglés y francés con emoticonos de unas manos dando gracias.
Rodeado de dramas familiares, Adebayor parece ser un sobreviviente no solamente de sus propios fantasmas sino también de un mundo xenófobo y violento. “Un ser humano en África no vale nada”, dijo en enero de 2010 tras la imposición de la Confederación a jugar la Copa África a pesar del ataque sufrido por el seleccionado de Togo horas antes del inicio del certamen. A causa del atentado fallecieron el conductor del micro, el jefe de prensa togolés y el ayudante de campo del equipo. El ómnibus había sido atacado por separatistas angoleños en Cabinda, un enclave de Angola situado entre la República Democrática del Congo y el llamado Congo Brazzaville, una zona de conflicto desde 1975. “Hubo pistolas, ametralladoras… Estaban armados hasta los dientes. Me dije: este es el final”, recordó años después.

Su noche más destacada como jugador de Real Madrid fue también una de las más tristes. En abril de 2011, por los cuartos de final de la Champions League, convirtió dos goles ante el Tottenham para la victoria por 4 a 0. Sin embargo se sintió humillado ya que tuvo que soportar las burlas y el racismo de los hinchas ingleses que habían ido hasta Madrid. “Otros jugadores han intentado detener esta situación pero no es sencillo. El problema no creo que deje de existir”, reflexionó resignado.

Emmanuel Adebayor, el que adoptó como hijo a un sobrino, el que renunció a su selección para volver tiempo después, el que acusó a su madre de brujería, es el mismo que encontró en su voz las palabras que lo ayudaran a subsistir ante el sufrimiento del silencio y los fantasmas de la muerte.

CAN 2019: Preselección de Tanzania

En su vuelta a una Copa Africana de Naciones (CAN) luego de 39 años, Tanzania tendrá un grupo complicado en Egipto 2019 junto a Senegal, Argelia y Kenia. Por eso su entrenador, el nigeriano Emmanuel Amunike, dio a conocer un grupo de 39 jugadores con los que empezará a trabajar a la brevedad de cara a dicho evento.
Con mayoría de jugadores del ámbito local, las principales figuras que aparecen son el goleador Samatta (Genk de Bélgica), los extremos Ulimwengu (JS Saoura de Argelia) y Msuva (Difaa El Jadida de Marruecos) y el defensor Abdi Banda (Baroka FC de Sudáfrica).

También llamó la atención la inclusión de dos jóvenes promesas. Amunike incluyó a Kelvin John, de 15 años y de reciente participación en la CAN Sub 17 que ganó el fin de semana Camerún en suelo tanzano. Claryo Boniface -del Sun 20- es el otro joven convocado por el entrenador nigeriano. "Creo que es hora de comenzar a formar un equipo y pensar en el futuro (...) Necesitamos comenzar a pensar en los jóvenes y ver cómo podemos integrarlos en el sistema", explicó Amunike.

A muchos llamó la atención el amplio número de la preselección teniendo en cuenta que la lista definitiva deberá ser de 23. Sin embargo, se entiende ya que una semana después de la final de la CAN (19 de julio) Tanzania recibirá a Sudán por la ida de la primera ronda de las Eliminatorias para la CHAN Camerún 2020. 

martes, 30 de abril de 2019

Confederation Cup: Triunfos locales

Al igual que en la Champions, este fin de semana se disputaron las semifinales de ida de la Confederation Cup y hubo triunfos locales. El CS Sfaxien tunecino -máximo ganador del certamen con 3 títulos- venció 2-0 al RS Berkane (Marruecos) en el Stade Taïeb Mhiri e irá el domingo que viene por un lugar en la final número cinco desde que el torneo tomó este nombre en 2004.

Marzouki -con un gran cabezazo- y Mathlouthi -de penal-, convirtieron los goles del equipo dirigido por el holandés Ruud Krol. "Es un buen resultado contra un oponente respetado pero aún no se ha resuelto nada. Jugamos un buen primer tiempo y anotamos un penal temprano en la segunda parte. Estamos muy contentos con esta victoria", expresó uno de los recordados jugadores de la Naranja Mecánica. 
La otra semi se llevó a cabo en el Borg El Arab Stadium y el local Zamalek logró vencer por la mínima diferencia al Etoile du Sahel tunecino -campeón en 2006 y 2015-. El 1-0 lo marcó Kahraba con un tremendo zurdazo imposible para el arquero Bediri.

Ahora los egipcios irán a Túnez en pos de tratar de acceder a su primera final en la competición. Solamente Al Ahly, entre los clubes de Egipto, pudo ser campeón en 2014.
Vale aclarar que el campeón de la Confederation Cup accederá a la final de la Supercopa Africana ante el ganador de la Champions.  

domingo, 28 de abril de 2019

CAN Sub 17: Camerún Campeón

Después de 16 años, Camerún se volvió a consagrar como el mejor del continente entre los Sub 17. En la final de la CAN de la categoría, el seleccionado camerunés se impuso en los penales a Guinea tras igualar 0 a 0. Fue 5 a 3 en la tanda luego de que Mohamed Sacko errara el cuarto guineano y Saidou Alioum Mubarak convirtiera el gol del título.
Steve Mvoue, el número 10 del campeón, fue elegido el mejor jugador del certamen que incluyó en la campaña de Camerún dos victorias y tres empates. Los últimos tres empató sin goles pero se quedó con la semi y la final tras la definición por penales. Uno de los triunfos fue en el debut por el Grupo B al imponerse 2-0 al mismo rival de la final.

Con este resultado, Camerún llegará al Mundial de Brasil como el campeón de África y estará acompañado por Guinea, Angola y Nigeria.

En el partido por el tercer puesto, Angola venció 2-1 a los nigerianos y estará por primera vez en su historia en un Mundial de la categoría. Sobre los 27 minutos, Capita -de cabeza- abrió la cuenta para los angolanos pero Nigeria igualó rapidamente a los 30 con una definición de Wisdom Ubani. El gol del triunfo llegó en el inicio del segundo tiempo con un tremendo derechazo de Zito para que el equipo de Pedro Soares Goncalves culmine tercero tras una histórica participación.
"Estoy muy contento por nuestro rendimiento a lo largo de todo el torneo. Ha sido un gran momento para Angola y el nombre del país está tomando nuevas alturas. Ahora nos queda la enorme tarea de desarrollar a estos jugadores para tener un futuro brillante", expresó Soares Goncalves en conferencia.

sábado, 27 de abril de 2019

Triunfos de Wydad y Esperance

Se jugaron los encuentros de ida de las semifinales de la Champions y los vencedores fueron los equipos del norte del continente: el viernes Wydad Casablanca (Marruecos) y hoy el vigente campeón Esperance (Túnez). La semana que viene las revanchas para definir a los finalistas.

El Wydad recibió al Mamelodi Sundowns sudafricano en el Stade Prince Moulay Abdallah de Rabat y se quedó con el triunfo por 2 a 1. Salah Saidi adelantó al equipo local sobre los 25 minutos con un derechazo alto imposible para el ugandés Onyango, pero sobre el final de la primera parte Anele Ngcongca -de cabeza tras un rebote- igualó las acciones.
Ni bien comenzó el complemento, Aouk Badi aprovechó un rebote corto de Onyango y empujó para el gol del triunfo. Los del tunecino Benzarti tuvieron chances para aumentar la diferencia pero el 2-1 no se modificó y todo se definirá en Sudáfrica.

El Esperance, por su parte, se midió ante el TP Mazembe (RD Congo) en el Stade Olympique de Radès y solamente se pudo imponer por 1-0. El gol del último campeón fue obra del argelino Youcef Belaili con un disparo lejano. Los congoleños no tuvieron llegadas peligrosas y pudieron mantener el resultado gracias a su arquero, el marfileño Gbohouo. Ahora, el equipo de Kazembe Mihayo buscará destronar a los Sangre y Oro en Lubumbashi con la ausencia del central zambiano Kabaso Chongo que fue expulsado en la tarde-noche tunecina. 

viernes, 26 de abril de 2019

Dolor por la muerte de Papy Faty

La tarde en Eswatini -ex Swazilandia- se tiñó de luto durante el partido entre el Malanti Chiefs y el Green Mamba cuando el burundés Papy Faty se desplomó en el terreno de juego y falleció. 
El mediocampista, de apenas 28 años, fue parte de la histórica clasificación de Burundí a la Copa Africana de Naciones (CAN) que se desarrollará en Egipto y aunque estaba advertido de los problemas cardíacos que tenía siguió jugando y hoy sufrió las peores consecuencias. No iban ni 15 minutos cuando se colapsó sobre el césped y fue trasladado a un hospital pero llegó sin signos vitales para ser declarado fallecido. 

Ya en 2015, mientras se desempeñaba en el Bidvest Wits sudafricano, tuvo episodios similares y llegó a caer de la misma forma en campos de juego de Johannesburgo. Faty llegó a jugar en ligas tan importantes como la de Turquía, pero diversos clubes rescindieron su contrato precisamente por su enfermedad cardíaca. Papy Faty siguió jugando a pesar de los riesgos y así llegó al Malanti Chiefs. 
En una reciente entrevista con Soccer Laduma, el jugador confesó que un médico le había dicho que podría morir. En 2016, el mismo sitio especulaba con un posible retiro del jugador por sus incovenientes de salud. "Cuando estaba con nosotros colapsó dos o tres veces", recordó hace pocos días Gavin Hunt, su entrenador en la experiencia en Sudáfrica.

Él siguió jugando y así llegó a Suazilandia dónde murió en una jornada trágica que hizo rememorar otros casos como el del camerunés Marc Vivien Foé -en la Copa Confederaciones 2003- o el más reciente de su compatriota Patrice Ekeng. 

En términos médicos la enfermedad se conoce como cardiomiopatía hipertrófica y a menudo es confundida con el síndrome del corazón de atleta, ya que en ambos casos el corazón excede sus dimensiones normales. 

Fuente: Univisión y PubliSports

jueves, 25 de abril de 2019

Sub 17: Camerún-Guinea, la final

El National Stadium de Dar es Salaam (Tanzania) fue la sede de las semifinales de la CAN Sub 17 y los vencedores fueron Camerún y Guinea, que jugarán por el título el domingo en el mismo estadio para dirimir el sucesor de Malí -bicampeón 2015 y 2017-.

A primer turno, Nigeria -campeón en 2001 y 2007- aparecía como favorito ante Guinea, que venía de perder en esta instancia en las dos últimas ediciones. A pesar del 0-0 el partido tuvo muchas llegadas de ambos lados y se definió recién en los penales, donde los guineanos se impusieron 10-9 luego de que el nigeriano Ogaga Oduko errara el único tiro de la serie.

De esta manera, Guinea accede por primera vez en su historia a una final de la categoría y rompe una racha de tres semifinales en fila perdidas. En 1995 cayeron 3-0 ante Ghana y en las dos últimas ediciones el verdugo fue Malí que luego sería el campeón. 
El otro finalista es Camerún, que empató también sin goles ante Angola y se impuso luego 4-3 en los penales, aprovechándose de las fallas de Cambuta y Porfirio. Así, los cameruneses vuelven a una final tras 16 años y buscarán repetir su único título que fue justamente en aquella edición cuando vencieron 1-0 a Sierra Leona en la definición.

Cameruneses y guineanos se enfrentaron en el arranque del Grupo B con triunfo para los primeros por 2-0. Se da lo mismo que en la CAN Sub 20 de este mismo año, cuando Senegal y Malí abrieron la zona B y luego repitieron en el duelo por el título que fue para los malienses.

El sábado, Angola y Nigeria jugarán por el tercer puesto. Estos dos seleccionados más Camerún y Guinea serán los representantes africanos en el Mundial de la categoría que organizará Brasil a fin de año.

martes, 23 de abril de 2019

Etoile Sahel completa semifinalistas

Restaba conocer el nombre del último clasificado a las semifinales de la Confederation Cup y hoy se decretó el pasaje del Etoile du Sahel. Los tunecinos habían ganado 3-1 en la ida como locales contra Al Hilal (Sudán) y en la revancha volvieron a ganar, esta vez 2-1, y jugarán ante el Zamalek (Egipto) por un lugar en la final.

El partido estaba programado para el 14 de abril en el Al-Hilal Stadium de Omdurman, pero coincidió con el recrudecimiento de las manifestaciones callejeras en territorio sudanés que pusieron fin a treinta años de dictadura de Omar al-Bashir. Paro, inflación, aumentos de precio de materias primas y demás fueron el caldo de cultivo para un golpe de estado con la toma del poder por un Consejo Militar de Transición. Por lo tanto, la revancha se pospuso y se llevó a cabo en la ciudad egipcia de Suez.

Volviendo al desarrollo del partido, los sudaneses se adelantaron en el marcador por intermedio de Waleed Bakhet Hamid en media hora de juego. El Etoile tuvo la chance de empatar rápidamente pero el capitán Yacine Chikhaoui malogró un penal que contuvo el arquero ugandés Jamal Salim. Sin embargo, el argelino Karim Aribi convirtió el 1-1 para los tunecinos tres minutos después. El mismo Aribi se iría expulsado al final del primer tiempo.
Con uno menos, los dirigidos por el francés Roger Lemerre se quedaron con el triunfo gracias a una gran escalada de Wajdi Kechrida por la banda derecha que terminó en el 2-1 definitivo sobre los 80. De esta manera, el Etoile volverá a jugar en pocos días en Egipto -el domingo 28 de abril- ante el Zamalek por la semifinal de ida en el Borg El-Arab Stadium de Alejandría. La otra semifinal tendrá al también tunecino CS Sfaxien -campeón en 2007, 2008 y 2013- ante el RS Berkane de Marruecos.

Vale recordar que el Etoile se coronó campeón de la Champions de Clubes Árabes la semana pasada luego de una victoria por 2-1 sobre Al Hilal de Arabia Saudita. 

Glorias de África: Sub 17 Gambia 2005

[Por Diego Martín Yamus] Más allá de la controversia de su real edad, las selecciones africanas Sub 17 han deslumbrado y dado que hablar, tanto en el continente como en los Mundiales, con los títulos de Nigeria o Ghana como abanderados. Pero cada tanto han aparecido algunos inesperados noveles que han hecho historia similar. Nadie daba a Gambia, país del oeste continental, entre los más exitosos. Nadie hasta 2005, cuando dio un par de golpes de lo más sonoros. Y Mundiales.
Hasta ese año, el combinado nacional, conocido como "los Escorpiones" por esos insectos que abundan en el río Gambia, era desconocido en África. Apenas si había llegado a finales de la antigua Copa Amílcar Cabral, la de la región occidental. Y en juveniles, o no se había anotado, o se había bajado, o había pasado alguna vez una ronda y rápidamente eliminado. Recién en 2001 jugó su primera eliminatoria Sub 17, donde se quedó con Burkina Faso por penales. Pero fue en 2003 que empezó a trascender, cuando dejó atrás a nada menos que Zambia y arribó a su primer Campeonato Africano, en Eswatini (ex Swazilandia), donde batió a Etiopía, perdió apenas con el coloso Nigeria y lo tuvo a otro gigante, Camerún, 2-0 hasta los 85 minutos, cuando los cameruneses consiguieron igualar y pasar a las semifinales del torneo que ganarían.

Para la siguiente edición, Gambia fue escogida como sede, así no debió atravesar rondas eliminatorias. Su entrenador era el afamado ex futbolista ghanés Fred Osam-Duodu, quien en 1993 fuera subcampeón mundial Sub 20 de Brasil con gente como Nii Lamptey y compañía. El certamen se disputó entre el 7 y el 22 de mayo. Los modestos locales eran parte del Grupo A con fuertes referentes como Gahna y Malí. Sin embargo, hicieron todo bien. Debutaron el 7 venciendo a Burkina Faso 1-0 con gol de Sanna Nyassi. Y el 10 batieron a los malienses en el miniclásico por 3 a 2, con dos de Ousman Jallow (uno de penal) y el restante de un promisorio centrodelantero llamado Momodou Ceesay, y así consiguieron su primer hito: llegar a su primera competencia de la FIFA, el Mundial que se haría en Perú. La derrota contra Ghana 0-1, en el cierre el 13, los colocó segundos y esperando las semifinales contra Sudáfrica, mientras nada menos que Nigeria se quedaba afuera en el Grupo B.

El 17 los gambianos lucharon ante los sudafricanos, que se les pusieron por delante en el primer tiempo. Pero en tres minutos en el complemento, Nyassi y Ceesay dieron vuelta el partido y el 2-1 los puso en la inédita final de la categoría. El 22, el Independence Stadium de la ciudad de Bakau estuvo colmado para ver la revancha con Ghana de la primera fase. La final fue muy pareja, hasta que a los 87 minutos Jallow marcó el gol del 1-0 y Gambia explotó con su merecido título. Se tomaba desquite de la derrota inicial, y Duodu ganaba frente a sus compatriotas y ex dirigidos. Pero no sería todo, porque el flamante campeón iría en esa gran condición a la Copa del Mundo.
El sorteo ubicaba a Gambia con un Grupo D tan duro como tener de compañía al gigante Brasil y a Holanda, aparte de Qatar. El estreno era el 17 de septiembre de 2005 justo contra el temible verdeamarillo, reciente campeón sudamericano y anterior mundial en 2003. Además, con nombres como Marcelo o Anderson. Todo parecía normal en el estadio Miguel Grau de la ciudad de Piura, cuando a los 23 minutos el mediocampista brasileño Igor sacó una chilena y clavó un golazo para la apertura del marcador. Pero cuatro más tarde, tras jugada colectiva prolija, Abdoulie Mansally remató e igualó. El desarrollo se hizo parejo, hasta que los desconocidos africanos sorprendieron antes del descanso. A los 45, Ceesay realizó gran acción personal y con otro golazo desniveló. El 2-1 hizo caer a Brasil, que no encontró cómo romper la segura defensa gambiana. Y a los 74, un penal de Jallow, el héroe del título regional, sentenció un inolvidable 3-1 y debut ideal en un torneo mundial. Esos 14 chicos de no más de 17 que pasaron a la grandeza fueron Suso, Sonko (Gómez 87'), Ngum, Bojang, Ceesay, Sohna, Mansally (Sanna Nyassi 78'), Sainey Nyassi, Jaiteh, Leigh y Jallow (Conteh 87'). Es cierto que fueron expulsados Sohna a los 80 y Leigh a los 90, pero Gambia hacía historia fuerte.

Los Escorpiones estaban decididos a seguir su proeza. El 20 le ganaron 3-1 a Qatar, con tantos de Ceesay, Jallow y Jagne, y se ponían en inmejorable posición para avanzar de ronda. El 23 cerraban ante los holandeses su trabajo en el gran estadio Nacional de Lima, adaptado con césped sintético para la ocasión. Pero cayeron por 0-2 y ese mismo día, Brasil, casi afuera, sacó de la nada un 6-0 sobre los qataríes y los eliminó por diferencia de gol, llevándose incluso el grupo. Increíblemente, si bien Gambia empató con brasileños y holandeses en 6 puntos, contó con +2 de saldo contra +3 de los naranjas y +5 de los sudamericanos.
Igualmente,la generación dorada de Gambia no fue en vano. En 2007, la mayoría de los consagrados de 2005 fue tercera en el Africano Sub 20, dejando atrás a Marruecos, Malí, el local Congo y Costa de Marfil y batiendo en el tercer lugar a Zambia. Con Ousman Jallow y Momodou Ceesay como líderes, fueron al Mundial de Canadá, donde vencieron a Portugal y llegaron hasta los octavos de final, cuando el fuerte Austria los venció 2 a 1. Y en 2009, una nueva camada volvió a campeonar en el Africano Sub 17 de Argelia, ganándole al local y yendo a la Copa del Mundo de Nigeria, donde no superaron la primera fase. Pero ni la selección mayor, que nunca jugó una Copa Africana (CAN), logró lo que aquellos chicos de oro de 2005. Fue el tiempo donde los chicos de Gambia lo hicieron grande.

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domingo, 21 de abril de 2019

Nigeria, Angola y Guinea mundialistas

Con la finalización de la fase de grupos de la CAN Sub 17 de Tanzania ya se conocen los cuatro representantes que tendrá África en el Mundial de la categoría en Brasil. A Camerún, que fue el primero en obtener el pase en la segunda fecha, se sumaron Nigeria, Angola y Guinea.

En el Grupo A, Nigeria llegaba con dos triunfos a la última fecha y cerró con igualdad a un gol ante Uganda. Los ugandeses se imponían con tanto de John Alou y se acercaban a la clasificación, pero los nigerianos pusieron el 1-1 por intermedio de Ibraheem Jabaar para quedarse con la zona con 7 puntos y no permitir la clasificación de su rival.

Angola, que se impuso 4-2 al anfitrión, clasificó como segundo con 6 unidades. Tras un primer tiempo empatado -Omary y Ngoda para los locales y Telson Tomé y Osvaldo Capemba (de penal) para los angolanos- Angola tuvo un mejor segundo tiempo y se llevó el triunfo por los goles de Nzanza y nuevamente Capemba. Así, las Palancas Negras se meten por primera vez en un Mundial de la categoría.
La zona B ya tenía a Camerún con el pase asegurado. Senegal (2 puntos) se despidió con un 0-0 sobre los cameruneses mientras que Guinea se impuso 1-0 a Marruecos con gol de Momo Fanye Touré en el segundo tiempo y se clasificó como segundo con 6.

El miércoles se disputarán las semifinales en el National Stadium de Dar es Salaam. A primer turno jugarán Nigeria y Guinea cerrando la jornada Camerún y Angola. De aquí saldrá el sucesor de Malí -campeón 2015 y 2017- que quedó en el camino en la etapa clasificatoria sin acceder a la posibilidad de defender el bicampeonato obtenido.