Tras la presentación de la nueva sección hoy llega el capítulo 1, con el primer titulo de un seleccionado africano en eventos FIFA (Nigeria en el Mundial Sub 16 de China en 1985) como protagonista.
[Por Diego Martín Yamus] Si bien el fútbol africano en los años 70 y 80 venía llamando la atención con su estilo y ciertos resultados, no había logrado ganar un título a ningún nivel. En agosto de 1985, la creación del Mundial Sub 16 de la FIFA (hoy Sub-17) le dio una nueva chance. Y aunque los jugadores de otros eran lógicamente desconocidos, los candidatos a vencer en China eran la Argentina de Hugo Maradona, el Brasil de André Cruz y Bismarck, la temible Alemania Federal, quizás Australia. Nadie miraba a África como siquiera animador. Sin embargo, esos días de tremendo calor vieron surgir a Nigeria, con el tiempo su máximo referente, que tomó el continente sobre sus hombros y selló la primera victoria internacional para su historia.
Las Aguilitas eran una de las tres banderas africanas, junto a Guinea y Congo. Tras eliminar con esfuerzo a Togo en una ruta a doble partido, fueron al Grupo C en Dalian, donde el 31 de julio comenzaron su camino con una sorpresa sobre Italia 1 a 0, con gol de su productivo delantero Momoh a los 67 minutos. El equipo del local Sebastian Brodrick-Imasuen igualó el 2 de agosto con Arabia Saudita sin goles y definió esa primera ronda con 3-0 a Costa Rica en diez minutos por otras dos grandes cartas, Igbinoba y Babatunde más nuevo tanto de Momoh. Con 5 puntos los nigerianos, entonces sin grandes nombres, pasaron a cuartos de final por un gol menos que los sauditas.
El siguiente paso era el 7 en el estadio Hongkou de Shanghai y Hungría, sorprendente ganador de Brasil en el Grupo D, su escollo al parecer duro, más cuando empezó arriba a los dos minutos por Marik. Enseguida reapareció Momoh para nivelar a los 17, y en el segundo tiempo de los dos de 40 como era, otra vez Momoh a los 18 e Igbinoba a los 20 remontaron a un gran 3 a 1 que los impulsó a las semifinales. Parecía que los verdes venían derechos a campeonar. Pero ese 9 en Shanghai se encontraron con Guinea, que en gran tarea había vencido a Bolivia y a Australia y asomaba complejo. El defensor Atere abrió para Nigeria a los 10, pero en el 20 Moamed Soumah fijó el 1-1 que derivó en tiros desde el punto penal tras los 80 reglamentarios. Allí, fueron los nigerianos que prevalecieron 4-2, sorprendiendo al arribar a la primera final para África a cualquier edad, el 11 ante la Alemania de Marcel Witeczek.
El antiguo estadio Workers de Pekín fue el marco. Nigeria formó con Agbonsevafe; Duere, Ugbade, Atere, Numa; Adamu, Aikhionbore, Igbinoba, Babatunde; Akpoborie y Momoh para enfrentar a los eficaces alemanes. Sin embargo, la eficacia fue de Nigeria, cuando Jonathan Akpoborie (de extensa carrera en la mayor y el exterior) los aventajó a los cuatro minutos. A pesar de la expulsión del defensor Duere a los 60, faltando un minuto fue Victor Igbinoba quien selló el 2 a 0 y el título del primer Mundial Sub 16. Pero más importante que eso fue que, aunque parezca hoy raro, África era campeón por primera vez en ese fútbol que nunca lo hubiera imaginado así.
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