lunes, 13 de mayo de 2019

Morir jugando al fútbol

[Especial para The Line Breaker] Cuando el 23 de marzo de 2019 Burundí empató, como local, ante la Gabón de Pierre Emerick Aubameyang, y se metió por primera vez en una Copa Africana de Naciones (CAN) todo era alegría en los festejos de Les Hirondelles –las golondrinas en kirundi, uno de los idiomas oficiales del país de África Oriental-.
Papy Faty, mediocampista de 28 años, corría para todos lados con la camiseta en sus manos apretando bien fuerte el puño y luciendo su espectacular cuerpo atlético propio de un jugador del más alto nivel. Aunque ya no lo fuera. Gritaba, sonreía y abrazaba al compañero que se cruzara por su camino en el césped del Stade du Prince Louis Rwagasore de Bujumbura, la capital de Burundí.

Faty lo sabía hacía tiempo, pero prefería negárselo a sí mismo. Casi un mes después de la histórica clasificación, la tarde en Swazilandia se tiñó de luto durante el partido entre el Malanti Chiefs y el Green Mamba por la liga doméstica, cuando Papy Faty, del Malanti, se desplomó en el terreno de juego. No era la primera vez que le pasaba algo así, pero sí sería la última. “No nos imaginábamos que serían sus últimos toques a la pelota”, dijo el malaui Innocent Jere, compañero de equipo en el Malanti Chiefs.

Faty estaba advertido de los problemas cardíacos que tenía, pero aun así siguió jugando hasta sufrir las peores consecuencias. No iban ni 15 minutos cuando se colapsó sobre el césped y fue trasladado a un hospital para llegar sin signos vitales y ser declarado fallecido.

Ya en 2015, mientras se desempeñaba en el Bidvest Wits sudafricano, tuvo episodios similares y llegó a caer de la misma forma en campos de juego de Johannesburgo. “Cuando estaba con nosotros colapsó dos o tres veces”, recordó pocos días atrás Gavin Hunt, su entrenador en la experiencia en Sudáfrica.

“Con respecto a su problema era algo reservado –recuerda Jere- así que la mayor parte del plantel no lo sabía. Un día me contó algunas cosas, pero me di cuenta de que nunca lo pudo aceptar”.

Faty llegó a jugar en ligas tan importantes como la de Turquía, pero tras conocerse su problemática varios clubes del continente africano rescindieron su contrato precisamente por su enfermedad cardíaca. Siguió jugando a pesar de los riesgos y así llegó al Malanti Chiefs. Era un líder nato, trabajador y motivador. Un plus para cualquier equipo según varios de sus últimos compañeros.
En una entrevista publicada el día antes de su muerte por el sitio sudafricano Soccer Laduma, el jugador confesó que un médico le había dicho que podría morir pronto si no dejaba de jugar. En 2016, el mismo sitio especulaba con un posible retiro de Papy Faty por sus inconvenientes de salud. Pero él siguió jugando y así llegó a Swazilandia, dónde murió en una jornada trágica que hizo rememorar casos similares de otros futbolistas africanos como Marc Vivien Foé o Patrick Ekeng. Antes de su muerte pudo cumplir el sueño de clasificarse con Burundí a una CAN.

Separado y padre de una niña, se negó a operarse para poder participar de la CAN. Los médicos le indicaron que debía ser operado cuanto antes y también alejarse de la actividad profesional, pero Papy Faty no tomó el consejo. Como la liga en Swazilandia es amateur, y no tiene controles tan estrictos, el volante burundés pudo continuar jugando.

Era un tipo de persona muy directo y un verdadero profesional que priorizó el deseo personal de seguir jugando por sobre su salud. Aunque de no haber sido por su corta edad o por el hecho de la proximidad con el inicio de la Copa África seguramente la noticia no hubiese impactado tanto en la familia del fútbol africano.

En el mundo del simbolismo, el vuelo de las golondrinas –como el apodo del seleccionado de Burundí- está relacionado con la libertad y, seguramente, allí donde esté, Papy Faty será libre para alentar a sus compañeros desde otro lugar y desde otra vida. Con la conciencia tranquila de haber dejado este mundo haciendo lo que más le gustaba: jugar al fútbol.

domingo, 12 de mayo de 2019

CAN 2019: Apodos del Grupo A

En poco más de un mes comenzará en Egipto la Copa Africana de Naciones y reactivamos esta sección de hace unos años para repasar los apodos de todos los seleccionados participantes. Grupo por grupo y en una entrega por semana. 
Egipto: Los Faraones 
El local y anfitrión será Egipto, uno de los países fundadores de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) en 1957 junto a Sudán, Etiopía y Sudáfrica. Conocida por su milenaria historia, sus pirámides y Faraones, justamente estos últimos dan apodo al seleccionado nacional que en esta edición dirigirá el mexicano Javier Aguirre. Quizás uno de los apodos más obvios para uno de los países más poblados del continente. También conocidos como The Pharaons (los faraones, en inglés). Los ingleses tuvieron un protectorado allí en 1882, aunque el idioma oficial es el árabe. Faraón es una denominación biblíca que se le da a los reyes del Antiguo Egipto y eran considerados seres casi divinos.

"El faraón, al menos en sus inicios, detentaba un poder sobre la naturaleza (...) era una catalizador de fuerzas cósmicas y naturales y un intermediario entre estas y la sociedad. De su figura dependía la armonía y la prosperidad de la sociedad", cuenta el historiador Eric García Moral en Breve Historia del África Subsahariana. Algunos nombres de célebres faraones son Tutankamón, Ramsés y Keops.

RD Congo: Los Leopardos
La actual República Democrática del Congo fue conocida hasta 1997 como Zaire, y bajo este nombre fue que el país tuvo en 1974 el mejor año de su historia en el fútbol, al obtener el título de la Copa de África y participar en la Copa Mundial disputada en Alemania. De este último torneo es que se recuerda a los entonces zaireños por su supuesto poco conocimiento en algunos puntos del reglamento del fútbol y su escaso entendimiento con los árbitros. Aunque años más tarde salió a la luz que en realidad esos comportamientos tenían que ver con los temores hacia el régimen de Mobutu.

Conocidos también como 'Los Leopardos', los jugadores congoleños reciben este sobrenombre que proviene del escudo de su país, en el cual aparece representado el rostro de este felino que habita sus territorios. En el continente africano habitan distintos tipos de leopardos y el nombre científico del que se puede ver es territorio congoleño es Panthera pardus shortridgei.

Ganó dos Copas de África, en 1968 y 1974. Algunos de sus más grandes jugadores fueron: Pierre Ndaye Mulamba, Mavuba, Mwepu, Shabani Nonda; y más en la actualidad, Diumerci Mbokani, Bakambu, Mputu, entre otros. 

Uganda: The Cranes 
En el escudo de Uganda, que también aparece en la bandera del país, hay representados dos animales: una grulla coronada y un kob ugandés. La grulla (the crane, en inglés) es además el pájaro nacional de Uganda. Según explican desde Uganda, ver a este pájaro es muy complicado. Se trata de una grulla con unos colores muy llamativos y que solo se puede encontrar en el oeste de África. Por lo que se dice, es también posible verla en Kenia o Tanzania, pero solo en áreas con mucha agua, ya que la necesitan para vivir.

La gray crowned-crane se caracteriza por un plumaje gris con un ostentoso y bello penacho amarillo, grandes barbas rojas colgantes en la garganta y parches blancos en las mejillas. La black crowned-crane, en cambio, es el ave nacional de Nigeria.   

A nivel futbolístico, los ugandeses tendrán su séptima aparición en CAN siendo el subcampeonato en Ghana 1978 su mejor participación.

Zimbabwe: Warriors
Por la gran cantidad de guerras que tuvo que atravesar el país a lo largo de su historia. El Reino de Zimbabwe se formó alrededor de la ciudad de Gran Zimbabwe. Fundado por personas de habla kalanga. Los primeros muros de piedra bajos de Gran Zimbabwe se construyeron en los años 1200 y fue en ese momento que la ciudad se convirtió en un importante centro de comercio y producción cultural.

En agosto se celebra en el país el Día de los Héroes, que cada año honra a las mujeres y hombres que sacrificaron sus vidas por la liberación del país del régimen imperial británico en la década de los 80. También podría relacionarse el apodo -guerreros, en castellano- con los pueblos ndebele o matabele, emparentados con los zulúes, que durante el reinado de Shaka (Sudáfrica) emigraron hacia el norte para establecerse en lo que hoy en se conoce como Matabeleland. 

Zimbabwe disputará por cuarta vez y buscará mejorar su última actuación en Gabón 2017 cuando empató un partido y perdió los otros dos. En Túnez 2004 y Egipto 2006, ganó uno y perdió dos pero se quedó siempre en la fase de grupos.  

sábado, 11 de mayo de 2019

Camerún: Preselección de Seedorf

A poco más de un mes para el inicio de la Copa Africana de Naciones (CAN) de Egipto, el holandés Clarence Seedorf dio a conocer una preselección de 34 jugadores con los que trabajará en la etapa de preparación antes de hacer el corte y definir los 23 Leones Indomables que irán por el bicampeonato en el máximo evento de selecciones del continente.
El grupo está compuesto por cuatro arqueros, nueve defensores, siete mediocampistas y catorce delanteros por lo que con estos números el mayor recorte debería darse entre los hombres de ataque. Entre los arqueros, Onana, Ondoa y Kameni estarían en Egipto salvo que el único representante del ámbito local -Omossola, del Coton Sport de Garoua- dé el batacazo.

Desde el sitio CAMFoot lamentan las ausencias de dos centrales de gran actualidad como Nicolas Nkoulou y Joel Matip, alejados hace tiempo del seleccionado camerunés.

Con respecto al plantel que ganó la última edición del certamen, en Gabón 2017, se mantiene la base con Ondoa, Fai, Oyongo, Ngadeu, Aboubakar y Bassogog -mejor jugador-, entre los destacados. Al mismo tiempo, de los 23 campeones hace dos años, doce no forman parte de la lista como por ejemplo Siani y Moukandjo, titulares en la final ante Egipto.

Camerún integrará el Grupo F junto a Guinea Bissau, Ghana y Benín. Disputará todos sus partidos en el Ismaïlia Stadium. Los dos primeros de cada zona más los cuatro mejores terceros clasificarán a los octavos de final.  

miércoles, 8 de mayo de 2019

Zapata campeón en Botswana

[Por Guillermo Tagliaferri para IAM Noticias] En el exótico y lejano país de Botswana, un técnico argentino, Rodolfo Rolo Zapata, se coronó campeón de la Premier League local, dirigiendo a Township Rollers.
El club de Zapata ganó su partido postergado ante Miscelaneours 1 a 0, con gol de Bogosi Mfila, y así salió campeón nacional por quinta ocasión en su historial. Township Rollers era el actual bicampeón de ese país, situado en el sur de África e independizado del Reino Unido el 30 de septiembre de 1966, gracias a sus títulos en las dos últimas temporadas, y ahora dio su tercera vuelta olímpica consecutiva.

Era, además, uno de los dieciseis integrantes de la Premier League de Botswana, y venía en racha demoledora con tres goleadas en las tres últimas fechas: 4 a 0 a Prisons XI; 4 a 0 a Centre Chiefs y 3 a 0 a BDF XI.

Con esta nueva victoria obtenida hoy, Township Rollers se aseguró el primer puesto con 67 puntos, cuatro más que su escolta, Galaxy, que quedó sin chances. El domingo se disputará la última fecha, pero ya ningún resultado le impedirá al equipo de Rolo Zapata el festejo de campeón.

La biografía deportiva de Zapata, hijo del cantante humorístico homónimo, empezó a escribirse en las inferiores de Huracán y luego atajó en Sportivo Italiano, Racing de Olavarria, Cipolletti, San Miguel y El Porvenir.

Su carrera de técnico la desarrolló en el exterior: arrancó en Estados Unidos, donde participó en proyectos del Comité Olímpico y de las Naciones Unidas, y se prolongó en cuatro naciones africanas: Nigeria, en Sunshine Stars FC (2010); Sudáfrica, en Black Aces (2012-2013), Botswana, donde hace dos años dirigió a Gaborone United y desde esta temporada Township Rollers; y Kenya, en AFC Leopards (2018).
“La gente en África es respetuosa, educada y alegre. Viiven el fútbol con la misma pasión que nosotros, los argentinos. En cuanto al nivel futbolístico, sus jugadores se destacan por la técnica y el dinamismo, aunque tácticamente son ingenuos y desordenados. Influye el hecho que no tienen divisiones inferiores organizadas como en nuestro país”, le contó Zapata desde Gaborone, capital de Botswana, a IAM Noticias.

Actualmente Botswana se ubica en el puesto 142 del ránking FIFA, nunca logró clasificar a un Mundial y tampoco tiene registros altos en la Copa de África.

“La Liga Premier de Botswana es muy competitiva, y hay grandes jugadores como en todo el continente. Apunto a mejorar la organizacion y también al crecimiento del jugador, que llega a Primera División, en la mayoría de los casos, sin el previo paso por el fútbol juvenil, simplemente por haber jugado en potreros o en la calle. Por cuestiones de raza, en el aspecto físico es sabido que marcan una diferencia, y su técnica los hace brillar en el fútbol europeo. Pero tengo que ordenarlos permanentemente en lo táctico”, señaló el entrenador argentino de 53 años.

“Me gusta el fútbol ofensivo, me gusta que mi equipo ataque. Eso trato de inculcarle a mis jugadores y como creo en eso los convenzo a mis jugadores”, aseguró el “coach”, como lo llaman en su actual destino. Su esposa, la modelo Alejandra Moraco, es su fiel compañera en esta aventura africana.

Vecino de Sudáfrica, Zimbabwe, Namibia y Kenya, rico en minerales, sobre todo en la extracción de diamantes, fuerte en safaris de turismo, con una economía sustentable y crecimiento notorio, Botswana es otro de los países del planeta que vibra con el fútbol. Y un argentino acaba de sacudir a los hinchas de uno de los clubes más populares con una gran alegría.

martes, 7 de mayo de 2019

¿Podrá Keita domar el viento?

[Especial para The Line Breaker] “Naby Keita es el actor de la película El niño que domó el viento”, afirma un usuario en Twitter. Se refiere al parecido del jugador del Liverpool con Maxwell Simba, protagonista del film producido por Netflix que crea un molino de viento con el fin de salvar vidas en su aldea de Malawi. Inspirado en la historia de William Kamkwamba, un niño de uno de los países más ignotos de África, se destaca la perseverancia y la confianza en sí mismo que lo ayudan a superar los obstáculos en el camino para lograr su objetivo.
Algo así como lo que le tocó atravesar al mediocampista guineano desde que llegó al fútbol inglés. La semana pasada salió lesionado antes de la media hora en el Camp Nou, por la ida de las semifinales de Champions.

Para Naby Keita nada fue fácil desde su arribo al Liverpool. Pero al igual que el niño malaui poco a poco va superando dificultades. Fue adquirido por 60 millones de euros luego de haberse destacado en el Salzburgo (Austria) y Leipzig (Alemania) y recién en los últimos partidos empezó a rendir en el nivel esperado.

En la serie de cuartos de final, un gol ante el Porto y una buena actuación le valieron al guineano su espacio en el equipo ideal de la UEFA de esa semana.

Días después, con participación goleadora exclusiva de África en la goleada 5-0 sobre el Huddersfield por la Premier, Keita abrió la cuenta a los 15 segundos del partido para entrar en la historia del Liverpool con el gol más rápido del club desde que se instauró la Premier League (1992). Aunque superó al argentino Maxi Rodríguez (convirtió a los 31 segundos en 2011 contra el Fulham) a Keita no le alcanzó para destronar a Jack Balmer, autor del gol más rápido de los Reds en liga inglesa -a los 10 segundos sobre Everton en 1938-.
Junto a Matip (Camerún), Salah (Egipto) y Mané (Senegal), la armada africana que completa Keita está teniendo actuaciones destacadas para un Liverpool que aún así podría extender su racha sin títulos en Premier. La gran campaña del Manchester City de Pep Guardiola, salvo un error inesperado, estaría dejando a los de Klopp como subcampeones con una sola derrota en 37 partidos.

“Cuando Keita llegó al Salzburgo le pasó lo mismo -declaró Sadio Mané-. No estuvo jugando por un tiempo, pero siempre fue positivo y después fue protagonista en el equipo”, recuerda el senegalés sobre la etapa que compartieron en el equipo austríaco.

Justo cuando Keita empezaba a ser pieza fundamental en el Liverpool llegó la lesión en uno de sus aductores en el Camp Nou que lo tendrá fuera de las canchas por dos meses. Habrá que esperar para ver si la afirmación de Mané se cumple. “Todavía no vimos al verdadero Nabu Keita. Lo conozco muy bien y tiene mucho más para dar”, dijo recientemente el elegido como mejor jugador del club hace dos temporadas.

Con el anuncio de la lesión, Keita se perderá la revancha ante el Barcelona. Así lo confirmó Klopp en conferencia de prensa, pero las alarmas saltaron también en Conakry, la capital de Guinea.
El Syli National -como se conoce al seleccionado guineano- jugará desde el 21 de junio la Copa Africana de Naciones (CAN) en Egipto y Keita es una de las figuras y capitán del equipo dirigido por el belga Paul Put. Encuadrado en el Grupo B junto a Nigeria, Burundí y Madagascar, desde el lado guineano aguardarán hasta último momento para contar con Keita.

Por lo pronto, el presidente de la Federación Guineana de Fútbol (FGF), Antonio Souare, consideró apresurada la consideración de Klopp y manifestó su confianza para que Naby pueda estar en el debut en Alejandría el 22 de junio ante los malgaches.

Por su parte, Paul Put, en una entrevista compartida en la fan page de la FGF, informó que se contactó con Keita para saber cómo se encuentra y que solicitaron los informes sobre la lesión al club inglés. “Queremos una segunda opinión médica por lo que consultaremos a un profesional en Suiza con el que Naby siempre se comunica cuando está lesionado”, agregó Put.

Con casi un mes y medio para el inicio de la CAN habrá que esperar para saber si Naby Keita puede domar el viento -y la lesión- para volver a las canchas y dar a su seleccionado la misma electricidad y energía que aquel niño dio a su aldea en Malawi.

Confederation Cup: Final norteña

Al igual que en la Champions, la Confederation Cup tendrá una final cien por ciento norteña. Zamalek (Egipto) y RS Berkane (Marruecos) se impusieron en las semifinales del segundo certamen de clubes del continente e irán por el primer título en la competencia. 

El Zamalek del suizo Christian Gross llegó al Stade Olympique de Sousse con el objetivo de mantener el 1-0 de la ida ante el Etoile du Sahel (Túnez). Y con el 0-0 los dirigidos por el francés Roger Lemerre no pudieron ante su gente y no podrán buscar su tercer título en la historia del torneo. El equipo tunecino recurrió muchos a los envíos aereos pero no fue efectivo para igualar o ganar la serie en su casa. Los egipcios terminaron el partido con un jugador menos por la expulsión del arquero Mahmoud Gennesh, que se perderá la final de ida.
Es la segunda vez que un club de Egipto alcanza la final de esta copa. El anterior fue Al Ahly que en 2014 se impuso al Coton Sport camerunés en semifinales. Ismaily (2005), Haras El-Hodood (2008), ENPPI Club (2009), Al Ahly y Zamalek (2015) y Al Masry (2018) fueron eliminados en la instancia previa a la final.

El rival de Zamaelk será el RS Berkane marroquí. Los dirigidos por Mounir Jaouani habían perdido 2-0 en su visita al CS Sfaxien tunecino -máximo campeón con tres galardones- y se fueron al descanso ganando por 3 a 0. El togolés Laba, de penal, abrió la cuenta a los 8 minutos y luego aumentaron Omar Nemssaoui -tremendo tiro libre- y el burkinés Dayo.
     
El partido y la clasificación del RS Berkane se vio empañada al final cuando los jugadores del CS Sfaxien intentaron agredir a la terna arbitral. En las redes sociales se habló de agresiones contra el árbitro principal -el senegalés Maguette Ndiaye- y se compartió un video que luego fue bloqueado por SportFive por derechos de autor. "No fui golpeado. Yo no soy quien aparece en el video que circula en la red y en las redes sociales. Nadie me atacó (...) fue mi segundo asistente el que fue agredido", sostuvo el senegalés al diario Les Échos según recoge el sitio Dakarmidi. Los árbitros que lo secundaron fueron el camerunés Elvis Nguegoue y el burkinés Seydou Tiama.

La final de ida tendrá lugar el 18 de mayo en el Stade Municipal de Berkane mientras que una semana después, en el Estadio Intenacional de El Cairo, se definirá el campeón de la Confederation Cup que ganará también su lugar para la final de la Supercopa Africana ante Esperance (Túnez) o Wydad Casablanca (Marruecos). 

domingo, 5 de mayo de 2019

Champions: Wydad-Esperance, la final

Las semifinales de vuelta de la Champions disputadas el sábado terminaron ambas 0 a 0 por lo que los campeones de las últimas dos ediciones definirán al vencedor de la presente edición.

El campeón defensor Esperance (Túnez) pudo defender el 1-0 obtenido en la ida en su visita al TP Mazembe (RD Congo) para meterse en la final número ocho de su historia. Los congoleños tuvieron la posesión del balón en la mayor parte del partido pero cada vez que llegaron se toparon con una gran actuación del arquero Moez Ben Cherifia.
De esta manera, los Sangre y Oro no pierden en la competición desde la final de ida de 2018 cuando cayeron 3-1 en su visita a Al Ahly. Con once partidos invictos llegarán a la final ante el Wydad Casablanca (Marruecos) para reeditar la serie definitoria del 2011 que los tuvo como vencedores para alzarse la segunda Champions de la historia.

Los marroquíes habían vencido 2-1 en la ida al Mamelodi Sundowns (Sudáfrica) y la vuelta en el Lucas Masterpieces de Pretoria culminó 0 a 0 para que el Wydad se meta en la final número cuatro de su historia. Los sudafricanos salieron con todo en busca del gol de la clasificación, pero no fueron efectivos y a pesar de que inquietaron sobre todo a través del juego aéreo no pudieron vulnerar al arquero Tagnaouti. 
La final de ida será el Rabat el 24 de mayo mientras que una semana después en el Estadio Olímpico de Rades se definirá al campeón que clasificará automaticamente al Mundial de Clubes y a la final de la Supercopa Africana. 

Por novena edición consecutiva hay presencia de clubes del norte en la final, confirmando el poderío de esta zona del continente en el certamen. La última final que no hubo equipos norteños fue la del 2009, cuando el TP Mazembe se impuso al Heartland FC (Nigeria). 

jueves, 2 de mayo de 2019

Cocoricoó y su ayuda contra el cólera

Cocoricoó es un equipo de fútbol femenino de Beira (Mozambique), una de las zonas más afectadas por el ciclón Idai, que dejó una gran cantidad de infectados por el cólera. Ante esta situación, las jugadoras de este equipo cedieron el campo de juego a la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) para construir en él un centro de tratamiento para la peligrosa enfermedad.

El Cocoricoó ahora no está jugando; está luchando contra el cólera. Un equipo que se une más que nunca para responder ante la emergencia. "El ciclón llegó de una forma que no esperábamos. Afectó a todo el mundo. Destruyó casi todo y algunas casas", dice Silvia Emilia Augusto, una de las futbolistas. 

El campo del Cocoricoó ha sido crucial para poder tratar allí a 100 enfermos de cólera a la vez. Algunas jugadoras, a pesar de haber perdido sus casas, se acercaron a ayudar a los voluntarios y profesionales de MSF. "Estoy feliz de ayudar, de estar en el proyecto. Y junto a mis compañeras estamos aprendiendo muchas cosas", agregó Silvia Emilia Augusto quien sueña con representar al seleccionado de Mozambique.
Jugadoras de todo el mundo enviaron sus saludos a las chicas de Cocoricoó agradeciéndoles su gran acción y enviándoles fuerzas para que no bajen los brazos ante esta situación que está viviendo su comunidad. Recibieron mensajes de integrantes de la Associazione Sportiva Roma (el equipo femenino de la Roma) como también del equipo femenino Racing Club de Avellaneda. A su vez, la reconocida ex futbolista y actualmente entrenadora en Boca y Presidenta de la Asociación Femenina de Fútbol Argentino Evelina Cabrera, compartió en sus redes sociales un video diciéndole gracias al equipo Cocoricoó por prestar su cancha y ayudar a construir un centro de tratamiento de cólera. 

Josefina Martorell, que participó como futbolista en el partido de fútbol más alto de la historia (record Guiness) en el volcán Kilimanjaro, en Tanzania, organizado por Equal Playing Field y actualmente es Directora de Médicos Sin Fronteras para América del Sur de habla hispana, envió su mensaje recalcando que ellas están demostrando que la ayuda humanitaria es un trabajo en equipo. Por último, la iniciativa anteriormente mencionada Equal Playing Field, compartió la historia del equipo Cocoricoó en su twitter para visibilizar esta situación.

miércoles, 1 de mayo de 2019

Adebayor: En el cuerpo una voz

El argentino Francisco Delfino es licenciado y profesor en Comunicación Social (UNICEN). Trabajó como docente secundario y terciario; además fue periodista y jefe de redacción de la Agencia de Noticias de la Facultad de Ciencias Sociales (UNICEN). Nació en San Cayetano, creció y estudió en Olavarría y desde marzo vive en Buenos Aires. En el marco del taller “Héroes y anónimos del deporte” a cargo de Andrés Burgo (Espacio El Movimiento) escribió este texto sobre el togolés Adebayor.

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“Había una farmacia debajo de mi apartamento. Compré paquete tras paquete de pastillas. No me las querían vender pero dije que era para una organización benéfica en Togo”, confesó esta semana Emannuel Adebayor, ex delantero de Real Madrid, Arsenal y Manchester City, entre otros. “Me bebí toda el agua... Lo tenía todo listo para irme”. La referencia aludía a sus comienzos de carrera, cuando la presión de su familia desde lo económico y su sufrimiento en el Metz de Francia lo llevaron a pensar en un escape fatal pero definitivamente reparador para su malestar. En ese momento, el llamado de un amigo lo salvó.
La declaración de Adebayor, aunque no es la primera de este tipo, sorprende por la crudeza de una realidad poca asociada al ámbito del fútbol, fundamentalmente del primer mundo: las luces de la fama parecen tapar los problemas terrenales de sus estrellas.

Ya en 2015 el delantero, que participó con Togo en el único mundial en su historia en Alemania 2006, había revelado que la idea del suicidio fue una posibilidad en más de una ocasión tras la constante mala relación con su familia. “Muchas veces quise darme por vencido”, señaló quien ya en esa época comenzaba a transitar un declive en su carrera profesional. La tensión en los vínculos se origina, según Adebayor, en lo estrictamente económico. Aunque sus causas y las consecuencias son sorprendentes y confusas.

A través de Facebook, Adebayor contó a lo largo de los últimos años diferentes historias que involucran extorsiones, amenazas, derroches financieros y robos. En un posteo confesó que su hermano Rotimi le sacó dos de sus camisetas más queridas de su colección: una del camerunés Marc-Vivien Foé, fallecido en 2003 durante un partido de Copa de las Confederaciones; y otra firmada por Zinedine Zidane, uno de sus ídolos. “Todavía estoy vivo y ya han repartido todos mis bienes para cuando me muera”, afirmó el actual futbolista del Estambul Başakşehir, quien no es la primera vez que se refiere a su hermano Rotimi, a quien ayudó para que ingresara profesionalmente a un club. “Pasados unos meses, de 27 compañeros le había robado el celular a 21”, contó disgustado.

Mediante diferentes publicaciones también hubo reproches para otros integrantes de su familia. “Le compré a mi hermana Yabo una casa en Ghana de 15 habitaciones. Dejé que mi hermano Daniel también se quedara. Unos meses después decidí pasar. Mi hermana había realquilado la casa sin consultarme y había echado a mi hermano. La llamé para pedirle explicaciones y me respondió con 30 minutos de insultos”, escribió el delantero en 2015.

No solamente el dinero motivó roces en la familia Adebayor. En 2014, el por entonces jugador del Tottenham pasaba por una extensa y negativa racha. Tras buenos años en el Arsenal, donde anotó 62 goles en 143 partidos, no logró mostrar su anterior nivel. Su paso por el Tottenham reflejó números frustrantes. Pero el delantero tuvo una supuesta explicación: su madre y sus hermanas usaban prácticas de brujería para tratar de boicotear su carrera. La hermana del futbolista, Maggie Adebayor, dijo tiempo después en una radio londinense que el delantero se negó a ver a su madre durante años y que incluso no respondía sus llamadas.

Una nueva particularidad trascendió en enero de 2018, esta vez a través de Instagram. Adebayor hizo pública la adopción y el cambio de nombre de uno de sus sobrinos, a su cuidado desde 2013 luego de la muerte de su hermano Peter. “Déjenme presentarle a mi primer hijo. Su nombre es Junior Emmanuel Adebayor. Bendiciones”, escribió en inglés y francés con emoticonos de unas manos dando gracias.
Rodeado de dramas familiares, Adebayor parece ser un sobreviviente no solamente de sus propios fantasmas sino también de un mundo xenófobo y violento. “Un ser humano en África no vale nada”, dijo en enero de 2010 tras la imposición de la Confederación a jugar la Copa África a pesar del ataque sufrido por el seleccionado de Togo horas antes del inicio del certamen. A causa del atentado fallecieron el conductor del micro, el jefe de prensa togolés y el ayudante de campo del equipo. El ómnibus había sido atacado por separatistas angoleños en Cabinda, un enclave de Angola situado entre la República Democrática del Congo y el llamado Congo Brazzaville, una zona de conflicto desde 1975. “Hubo pistolas, ametralladoras… Estaban armados hasta los dientes. Me dije: este es el final”, recordó años después.

Su noche más destacada como jugador de Real Madrid fue también una de las más tristes. En abril de 2011, por los cuartos de final de la Champions League, convirtió dos goles ante el Tottenham para la victoria por 4 a 0. Sin embargo se sintió humillado ya que tuvo que soportar las burlas y el racismo de los hinchas ingleses que habían ido hasta Madrid. “Otros jugadores han intentado detener esta situación pero no es sencillo. El problema no creo que deje de existir”, reflexionó resignado.

Emmanuel Adebayor, el que adoptó como hijo a un sobrino, el que renunció a su selección para volver tiempo después, el que acusó a su madre de brujería, es el mismo que encontró en su voz las palabras que lo ayudaran a subsistir ante el sufrimiento del silencio y los fantasmas de la muerte.

CAN 2019: Preselección de Tanzania

En su vuelta a una Copa Africana de Naciones (CAN) luego de 39 años, Tanzania tendrá un grupo complicado en Egipto 2019 junto a Senegal, Argelia y Kenia. Por eso su entrenador, el nigeriano Emmanuel Amunike, dio a conocer un grupo de 39 jugadores con los que empezará a trabajar a la brevedad de cara a dicho evento.
Con mayoría de jugadores del ámbito local, las principales figuras que aparecen son el goleador Samatta (Genk de Bélgica), los extremos Ulimwengu (JS Saoura de Argelia) y Msuva (Difaa El Jadida de Marruecos) y el defensor Abdi Banda (Baroka FC de Sudáfrica).

También llamó la atención la inclusión de dos jóvenes promesas. Amunike incluyó a Kelvin John, de 15 años y de reciente participación en la CAN Sub 17 que ganó el fin de semana Camerún en suelo tanzano. Claryo Boniface -del Sun 20- es el otro joven convocado por el entrenador nigeriano. "Creo que es hora de comenzar a formar un equipo y pensar en el futuro (...) Necesitamos comenzar a pensar en los jóvenes y ver cómo podemos integrarlos en el sistema", explicó Amunike.

A muchos llamó la atención el amplio número de la preselección teniendo en cuenta que la lista definitiva deberá ser de 23. Sin embargo, se entiende ya que una semana después de la final de la CAN (19 de julio) Tanzania recibirá a Sudán por la ida de la primera ronda de las Eliminatorias para la CHAN Camerún 2020.