
Considerado uno de los mejores delanteros del mundo desde su llegada al Chelsea hace seis años, Didier (32 años) no sufre de amnesia cuando se trata de volver a los orígenes de su sorprendente ascenso.
Rama Yade, Secretaria de Estado para el Deporte, formó parte de la ceremonia, en la que Drogba fue recibido como una auténtica estrella de rock por los jóvenes de este club. "Me siento orgulloso y emocionado. Los cuatro años de fútbol aficionado que viví aquí me enseñaron algunos valores de compartir y de la vida comunitaria que me sirvieron y me sirven actualmente", confesó con un dejo de emoción.
De esta manera, Didier se transforma en el segundo jugador de África que tienen un estadio europeo con su nombre, ya que el maliense Salif Keita también logró esto, el año pasado.
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