miércoles, 21 de agosto de 2019

Se viene la liga femenina en Sudán

AFP/ A principios de mes escribíamos sobre el fútbol sudanés en tiempo de crisis. "El deporte ha sufrido mucho con Bashir", decía Al Fatih Bani, número dos de la Federación Sudanesa. Omar al Bashir estuvo al mando del país por 30 años pero las presiones populares que comenzaron en abril lo sacaron de la presidencia. Por eso podría decirse que la revolución del pueblo dio un nuevo impulso y empujó adelante al fútbol sudanés. 
Muestra clara de ello es la creación de la liga femenina de fútbol que comenzará a principios del mes que viene. "La liga femenina de fútbol empezará en la primera semana de septiembre", declaró Mirvat Hussein, la responsable de la Federación Sudanesa para el fútbol femenino. En total el torneo contará con 18 clubes, divididos en tres zonas geográficas. 

La creación de esta competición es un hito histórico para el fútbol de este país. También existe el proyecto de crear una selección nacional femenina de Sudán, que pueda participar en las competiciones internacionales, indicó Mirvat Hussein.

"En el pasado era difícil para las mujeres jugar al fútbol, había muchas dificultades", explica la joven futbolista Rayan Ibrahim Rajab, que juega en el club Tahadi.

Miembro de la Fifa desde 1948 y cofundador de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) junto a Egipto, Etiopía y Sudáfrica, Sudán tiene un gran retraso en su continente en lo referente al fútbol femenino. 

lunes, 19 de agosto de 2019

¿Drogba se candidatea?

El marfileño Didier Drogba sigue siendo referencia del fútbol africano aún cuando desde hace un tiempo ya no puede alegrar a miles con sus goles. El ex Chelsea, Galatasaray y Marsella, entre otros, es el cuarto jugador del continente en marcar más goles con su país (65 en 104 partidos) pero ahora podría dar un paso más y entrar en la pugna por la presidencia de la Federación Ivoriana de Fútbol (FIF).
Según una entrevista que recoge el sitio especializado Sport Ivoire, Didier estaría analizando la posibilidad de presentarse como una de las opciones en las elecciones de diciembre. El actual presidente, Augustin Sidy Diallo, también estará en la pugna pero los vientos de cambio parecen avecinarse, sobre todo teniendo en cuenta la ausencia de los Elefantes en el último Mundial y la eliminación en cuartos de final en la CAN de Egipto.

"Es algo que me interesa. Quiero involucrarme más. Pienso mucho al respecto. Conozco el fútbol marfileño, he jugado en la selección durante años y últimamente he invertido en el fútbol marfileño ... Todavía no he tomado una decisión, pero si se cumplen todas las condiciones, ¿por qué no?", dijo en diálogo con Radio France International. 

"Renacimiento es la palabra clave. Jugué en Asia y Estados Unidos. Confiaría en mi experiencia, pero también en la de las personas que ya están en el fútbol marfileño. Porque no es algo que se pueda hacer solo. Creo que estuvimos hablando de eso hace un año o dos, donde hablé sobre reunir a todos en torno al fútbol marfileño y comenzar su renacimiento (...) Debemos trabajar en un nuevo proyecto. Ayudar a los centros de capacitación a estructurarse mejor, tener una mejor planificación para tener jóvenes competitivos, también ayudar a los clubes, desarrollar infraestructura", añadió en la misma entrevista.

Y finalizó con un contundente "no estamos en el nivel donde nos gustaría estar". Drogba, que ya está vinculado al fútbol marfileño al formar parte del comité ejecutivo del Williamsville Athletic Club Abidjan, tendrá competencia por el puesto. Además de Diallo, Bonaventure Kalou, ex jugador del PSG y actual alcalde de Vavoua, será uno de sus rivales. 

Fuentes: Sport, Le Vuvuzela y Sport Ivoire

domingo, 18 de agosto de 2019

N'Dong y un sueño llamado Lanús

[Agustín Challiol para Diario Olé] ¿Te acordás de Naohiro Takahara, aquel delantero japonés que pasó por Boca a principios del 2000? ¿O de Ibrahim Sekagya, el defensor ugandés que jugó en Rafaela, Ferro y Arsenal? Si hablamos justamente del continente africano, por nuestro fútbol pasaron jugadores de países como Camerún (Alphonse Tchami, en Boca), de Sudáfrica (Doctor Khumalo, en Ferro) y hasta de Malawi (Ernest Mtawalli, en Newell’s). 

Sin embargo, nunca se llegó a ver en Primera a un futbolista de Senegal, país de donde es Ousmane Ndong. Este defensor central de 19 años se destaca en la Reserva del Grana dirigida por Rodrigo Acosta, hermano del Laucha, y en el último tiempo Luis Zubeldía ya puso sus ojos en él, con la idea de hacerlo debutar en esta Superliga. ¿Hará historia Ousmane en ser el primer senegalés en la máxima categoría de la Argentina? “Ojalá se me dé. Sería un sueño. Luis siempre se acerca a darme confianza. Me viene hablando y ya me dijo que me descanse bien y que esté atento al cuidado”. 

-¿Cómo se pasa de Senegal a Lanús? 
-Mi representante me planteó la posibilidad y cuando vi que era algo muy concreto no dudé en venir. A mí me encanta el fútbol argentino y estoy feliz de estar en este país, ya llevo casi un año acá. 

-¿Cómo te las arreglaste con el idioma? Ya hablás perfecto el español... 
-Cuando llegué no sabía ni una palabra, no entendía nada de nada. Vine en marzo y en diciembre ya hablaba y entendía muy bien todo. Fue todo muy rápido por suerte. 

-¿Y con la comida? 
-Al principio me costó mucho. Yo venía acostumbrado a comer lo que venga. Acá me encontré con una comida mucho más sana que en Senegal y ese cambio fue algo que me costó mucho adquirir y poder mantenerlo. 

-¿Allá jugaste en otros clubes? 
-En Senegal jugaba en la Primera de un club que se llama Angelo. Pero decidí apostar a este fútbol porque es mucho más profesional que en mi país. 

-¿Cómo es el fútbol en Senegal? 
-Jugaba partidos picantes en donde nos peleábamos mucho. Pero debo decir que en cuanto al trato dentro de la cancha es mejor en mi país. 
-¿Por qué? ¿Acá se discute más, se insulta más? 
-Y pasa. Me ha pasado que me dijeran cosas por mi piel. Yo sé que lo hacen para sacarte del partido. Igual fue sólo en los partidos, en la calle no. Yo no me quedo con eso. Personas buenas y malas hay en todos lados.

-¿Y tu vida en Senegal cómo era?
-Yo desde chico siempre tuve la pelota bajo el pie. No trabajaba de otra cosa. Tampoco hice la escuela. Nunca opté por hacer otra cosa que jugar al fútbol. Mi vida era ir a entrenarme, estar con mi familia y jugar al fútbol. 

-¿Te quedó mucha familia allá? 
-Todos. Allá están mi padre, que es policía retirado; mi madre, médica que también se jubiló una hermana mayor, que ya está casada; y dos hermanos menores, que van a la escuela. Cada día que pasa los extraño muchísimo. La última vez que los vi fue en diciembre cuando los fui a visitar. Lamentablemente ellos aún no pudieron venir. 

-¿Se hace difícil mantener la distancia? 
-Obvio. A veces me agarran los bajones. Me pasa que en entrenamientos o partidos algo me sale mal y es por extrañar, necesito de ellos. Sin embargo, entiendo que tengo que sacar fuerzas y cumplir mi sueño. 

-¿Y cuál es ese sueño? 
-Que me conozca la gente de la Argentina. No por la fama, sino por lo que hago dentro del campo. Yo estoy en este club y Lanús es mi Barcelona. Mi cabeza y mi corazón se deben completamente a esta institución. 

-Tenés una muy buena relación con Cristian Ferreira, el juvenil de River, ¿no? 
-Desde que llegué al país, estamos juntos en el mismo complejo. Me hice muy amigo suyo y la verdad es que hoy te puedo decir que es un hermano de corazón.

jueves, 15 de agosto de 2019

Se mueven los banquillos tras la CAN

Menos de un mes pasó de la final de la Copa Africana de Naciones y casi la mitad de los entrenadores de los 24 seleccionados participantes dejaron sus cargos. Algunos países ya consiguieron reemplazantes mientras que otros están en la búsqueda.

Uno de los primeros en ser removido de su cargo fue el mexicano Javier Aguirre, que al mando de los Faraones anfitriones defraudó cayendo en octavos de final ante Sudáfrica cuando el certamen estaba preparado para que lleguen al menos a jugar los siete partidos. Hasta el presidente egipcio, Abdel-Fattah El-Sisi, se interesó en el tema del reemplazante y declaró que debe ser un entrenador nacional. Los nombres que suenan son Hassan Shehata, Hossam Hassan y Hossam El-Badry.
El francés Hervé Renard que ya tenía un interesante recorrido al mando del seleccionado de Marruecos, quedó afuera con Benín en los octavos de final y dijo adiós al banquillo de los Leones del Atlas. Sin embargo, según sus declaraciones, la decisión estaba tomada de antes y terminó el vínculo en buenos términos. Con Renard ya al mando de Arabia Saudita, los dirigentes marroquíes salieron a buscar un reemplazante y acordaron con Vahid Halilhodzic -experiencias en Costa de Marfil y Argelia- que le ganó la batalla a los franceses Laurent Blanc y Luis Fernández. "Es una gran responsabilidad y un enorme honor; los jugadores marroquíes figuran entre los mejores de África. Mi gran objetivo es ir al Mundial", dijo el entrenador bosnio en la rueda de prensa de presentación de este jueves en Rabat. Halilhodzic firmó un contrato hasta 2023 por el que percibirá un salario de 80.000 euros mensuales que podrían incrementarse si cumple uno de los siguientes objetivos: semifinales CAN 2021, clasificación a Qatar 2022 o título en la CAN 2023.

Otro técnico con largo recorrido en el cargo como el congoleño Florent Ibenge dio por concluida su experiencia al mando de los Leopardos tras cinco años. La eliminación en octavos por penales ante Madagascar fue el detonante aunque la decisión la venía barajando desde hace tiempo. Por un año RD Congo tendrá como interino a Christian N'Sengi Biembi que cuenta en su cuerpo técnico con Robert Kidiaba y Lua Lua, entre otros. Por un año se recibirán solicitudes para luego anunciar al seleccionador definitivo.

Los Leones Indomables llegaron a la CAN 2019 con el objetivo de revalidar el título de dos años antes, pero sin demostrar buen juego cayeron 3-2 ante Nigeria en octavos. A pesar de que el contrato de la dupla Seedorf-Kluivert era por cuatro años, la Federación Camerunesa puso fin al contrato antes del año ya que para continuar en el cargo debían ganar la CAN. Tras doce partidos (4 triunfos, 5 empates y 3 derrotas) el ciclo holandés al mando de Camerún caducó. Ahora, los nombres que más suenan son los de Rigobert Song o Jean Paul Akono.

Kenia, Namibia, Zimbabwe y Tanzania, que no superaron la fase de grupos en la CAN también se quedaron sin entrenador. El francés Sebastien Migné dio un paso al costado al mando del seleccionado keniata en buenos términos, mismo caso que Sunday Chidzambga en Zimbabwe, cosa que su Federación lamentó. El nigeriano Emmanuel Amunike, que devolvió al seleccionado tanzano a una CAN después de 39 años, se alejó en buenos términos tras el último puesto en Egipto; en tanto que el namibio Ricardo Manetti ya no comandará a los Warriors.
De los entrenadores que estuvieron en la CAN y tuvieron un cambio para mejor tras su finalización, el caso más claro es el del francés Sebastien Desabre. Tras llevar a Uganda hasta los octavos de final y anunciar el cese del vínculo con los Cranes, días antes de la final de la CAN acordó su llegada al Pyramids (Egipto), volviendo a sus andanzas en clubes del continente, en el que ya dirigió al ASEC Mimosas (Costa de Marfil), Esperance (Túnez) y Wydad Casablanca (Marruecos).

Otro que se quedó sin técnico antes del final de Egipto 2019 fue Guinea. La caída por goleada en octavos ante el campeón Argelia colmó la paciencia del presidente de la Federación, Antonio Souaré, quien dio por concluido el vínculo con el belga Paul Put. Al mismo tiempo, el entrenador y el dirigente cruzaron acusaciones y desmentidas por el tema de las primas durante el certamen que también influyeron en la decisión final. La búsqueda del reemplazante fue anunciada en las redes sociales de la FEGUIFOOT y el reemplazante de Put deberá tener experiencia en el continente, hablar francés y residir en el país mientras dure el contrato. Las solicitudes serán recibidas por mail.

Por último, el escocés Stuart Baxter comunicó a principios de mes que ya no sentía el mismo profesionalismo y pasión que antes para seguir al mando del seleccionado de Sudáfrica por lo que dio un paso al costado. De cara a los nuevos compromisos que se avecinan, Molefi Ntseki tomará el puesto de manera interina.

Fuentes: Afrik-Foot, SAFA, King Fut y Sport

lunes, 12 de agosto de 2019

Champions: Comienzo parejo

Se jugaron durante el fin de semana los encuentros de ida de la ronda preliminar de la Champions Africana 2019-20 con series muy parejas en su mayoría y 12 empates sobre 28 partidos, casi la mitad. De los que ganaron, solamente cuatro equipos pudieron ganar por dos goles o más. En dos semanas serán las revanchas para definir a los clasificados a la primera ronda, donde esperan Esperance (Túnez), Wydad Casablanca (Marruecos) y TP Mazembe (RD Congo).
Los ganadores
El Al Ahly (Egipto) visitó al Atlabara sursudanés -hizo de local en Alejandría- y se impuso 4-0 con goles del tunecino Ali Maaloul -de penal-, doblete del marroquí Azaro y el restante de Ahmed El Sheikh. 

Los egipcios que son los máximos ganadores del certamen casi aseguran el pase a la primera ronda donde se verían con el ganador de Cano Sport (Guinea Ecuatorial) y Mekelle 70 Enderta (Etiopía). En la ida ganaron los ecuatoguineanos como locales gracias a los goles de Obiang y Sipi, descontando Gebremichael para los etíopes.

Hubo tres equipos que sacaron dos goles de ventaja al ganar 2-0 como visitantes. El Primero de Agosto angolano, con tantos de Ary Papel y Yombi, venció al KMKM (Zanzíbar); el Zesco United (Zambia) se impuso en Eswatini ante el Green Mamba con tantos del ugandés Kasumba y Ching’andu; y lo propio logró el Petro de Luanda en casa del Matlama de Lesotho gracias a los goles de Manguxi e Isaac Mensah.
Los que también tuvieron comienzo triunfal fueron los elencos argelinos. El Kabylie ganó por la mínima ante Al Merreikh sudanés con tanto de Rida Bensayah mientras que el USM Alger comenzó perdiendo en Níger ante el SONIDEP por el gol de Sabo, pero un doblete de Zakaria Benchaa les dio el 2-1 para buscar la clasificación como locales.

Duelo de campeones
El Hafia FC guineano (tricampeón en los años 70) recibió al Etoile du Sahel (Túnez), campeón en 2007, y a pesar del mejor arranque tunecino se terminó quedando con el triunfo en el Stade 28 de Septiembre de Conakry. El Etoile se adelantó con un cabezazo de Aribi a los dos minutos, pero el equipo local lo dio vuelta y se impuso 2-1 por los goles de Ibrahima Sylla y Mohamed Sacca -de tiro libre-.
Muchos goles
El partido con más festejos se dio en Gambia, donde el Brikama United recibió al Raja Casablanca para disputar un entretenido partido con seis goles. Banoun -en dos ocasiones- y Moutouali convirtieron para los marroquíes mientras que los tantos locales para el 3-3 fueron obra de Bojang (2) y Manneh.

Kano Pillars (Nigeria) venció 3 a 2 al Asante Kotoko (Ghana) y mismo resultado obtuvo el African Stars (Namibia) recibiendo al KCCA (Uganda) en otros de los partidos con más goles.

Postergado
El Zamalek egipcio, campeón en cinco ocasiones y actual campeón de la Confederation Cup, debía jugar ante el Dekedaha (Somalía) pero el duelo se pospuso para el próximo viernes. Ambos duelos se jugarán en Egipto por los problemas políticos y sociales que atraviesa hace años Somalía.
Otros resultados
LPRC Oilers (Liberia) 1-Generation Foot (Senegal) 0 -FOTO-
AS Otoho (Congo) 2-Mamelodi Sundowns (Sudáfrica) 1
Stade Malien (Mali) 1-Horoya AC (Guinea) 1
Aigle Noir Makamba (Burundi) 0-Gor Mahia (Kenia) 0
SO Armee (Costa de Marfil) 0-Nouadhibou (Mauritania) 0
Buffles Borgou (Benin) 1-ASC Kara (Togo) 1
Rayon Sports (Rwanda) 1-Al Hilal (Sudán) 1
Cercle Mberi Sportif (Gabón) 0-Elect-Sport (Chad) 0
Fomboni (Comores) 2-Cote d'Or (Seychelles) 2
UMS Loum (Camerún) 0-AS Vita Club (RD Congo) 0
Young Africans (Tanzania) 1-Township Rollers (Botswana) 1
UD Songo (Mozambique) 0-Simba (Tanzania) 0
Nyasa Big Bullets (Malawi) 0-Platinum (Zimbabwe) 0
AS Tempete Mocaf (Rep. Centroafricana) 1-Al Nasr (Libia) 0
Green Eagles (Zambia) 1-Orlando Pirates (Sudáfrica) 0
Rahimo (Burundi) 1-Enyimba (Nigeria) 0
Fosa Juniors (Madagascar) 1-Pamplemousses (Mauricio) 0

miércoles, 7 de agosto de 2019

Por amor a la camiseta

La primera etapa de esta historia de amor comenzó en Argentina y terminó en Sudán. “Si tuviera que resumir el inicio de mi gusto por coleccionar camisetas -cuenta Enrique Solorio Garavito desde Guadalajara- tendría que mencionar un diccionario de primaria que empecé a usar a los ocho años. En la mitad de sus páginas tenía unas hojas con una especie de plastificado en las que aparecían las banderas de todos los países. Me llamó mucho la atención y me interesé por las banderas y lo que representa cada una de ellas. Más de grande trasladé eso al fútbol y me centré en los uniformes que representan una bandera y un país”. 
Originario de Obregón, en el noroeste mexicano, Enrique recuerda aquel diccionario como pequeño y de bolsillo. Gracias a ese diccionario, fue que empezó a imaginar su colección de camisetas de fútbol. O jerseys, como le dicen en su país. “Primero me centré en las camisetas de los países campeones del mundo. Después subí la apuesta y busqué tener al menos un jersey de cada uno de los seleccionados afiliados a FIFA. No pensé que fuera tan difícil ni tampoco dimensioné si lo podría lograr o no”, agrega. 

La camiseta que dio inicio a este amor fue la de Argentina, en 1998. “Siempre me han llamado la atención los pesos pesados de América: Argentina y Brasil. La primera camiseta que tuve fue la de Argentina 1998, con Batistuta, Ortega, el Cholo, el Mono Burgos. Un equipazo”, recuerda sobre ese equipo que vistió indumentaria Adidas en el Mundial de Francia. 

El tiempo pasó y Enrique se dio cuenta que de algunos países sería muy complicado conseguir el jersey. La colección se fue haciendo cada vez más grande, siempre con la premisa de no repetir ningún país -salvo que fuera algún regalo-. En este camino conoció muchísima gente e hizo amistad con otros coleccionistas con los que se apoyan mutuamente de forma incondicional. “Esto lo logré con mucho amor y es como con los hijos. No tengo una que quiera más que otra. Cada una es parte de un todo”, afirma Enrique vía WhatsApp desde Jalisco (Guadalajara), donde reside desde hace doce años. 

Las camisetas de Portugal, Japón, Camerún, Estados Unidos siguieron acrecentando la colección de Enrique. Mercado Libre (México), E-Bay y algunos foros de coleccionistas fueron la fuente para que este mexicano viera como día a día el número de camisetas iba subiendo y las cajas en que las guarda también.
En 2011, Guadalajara fue una de las sedes del Mundial Sub 17 que albergó México. Para aquel entonces, una de las camisetas que faltaba en la colección de Enrique era la de Burkina Faso. “Me contacté con algunos jugadores por Facebook. Les escribí mensajes, les expliqué, les mostré mi colección haciéndoles saber que me interesaba intercambiar camisetas con ellos. Me contestó un jugador y un brasileño del cuerpo técnico. Tuve la suerte de que a los burkineses les tocara Guadalajara como sede, porque es una camiseta difícil de conseguir. Así fue que me lancé al estadio con un par de camisetas de México. Llegué temprano y me pude ubicar detrás del banco de suplentes. Saludé al arquero y me saludó. Con un inglés raro de ambos lados, y con un teléfono inteligente como traductor, pude entender en qué hotel se alojaban. Burkina perdió 2-0 con Ecuador y quedó eliminado. Me quedé sin saber qué hacer hasta que me fui al hotel, sin importar que me iba a perder Brasil-Costa de Marfil -el otro partido del día-”, relata Solorio Garavito sobre una de las anécdotas que más le quedó marcada en este largo camino. 

Cuando el plantel burkinés llegó al hotel, para Enrique eran todos iguales: morenos, altos, delgados. No pudo ubicar al arquero con el que había acordado. El cuerpo técnico no llegaba y él seguía esperando en el lobby del hotel. La espera se hacía larga y levantaba sospechas. Se acercaron un par de señoras y le preguntaron que hacía allí. Les explicó la situación y le dijeron que eran personal de policía encubiertos pero que podrían ayudarlo. Se comunicaron con colegas en el estadio y le informaron que hacía poco había salido el cuerpo técnico hacia el hotel. “Salieron tres jugadores y reactivé la búsqueda. Aparecieron dos camisetas que intercambiamos pero tenían demasiado olor. El olor persistió a pesar de una gran cantidad de lavadas”, cuenta Enrique entre risas. Todo sea por el amor a las camisetas y a la colección que cada año crecía más y más. Al final también llegó el cuerpo técnico y el brasileño le dio otra camiseta y una chamarra -campera-. Valió la pena y fue un día con seis horas felizmente ocupadas en conseguir tres camisetas de Burkina Faso. Se quedó con una e intercambió las otras con un escocés y un alemán, ambos coleccionistas. 

Finalmente, después de diecisiete años de haber adquirido su primer jersey, este año consiguió la camiseta del país 211: Sudán. “Fue el mismo entrenador de la selección –el croata Zdravko Logarusic- quien me gestionó la última camiseta que conseguí. Tuve que golpear muchas puertas para obtener su número de WhatsApp. Le expuse mi caso y le dije que era la única pieza que le faltaba a mi rompecabezas. Por cinco meses estuve insistiendo hasta que se dio la oportunidad y pudo hacerse el tiempo para enviármela. Solamente me cobró el gasto de envío. Cada jersey tiene su historia y vale la pena. Ya está el mapa completo”, concluye un emocionado Enrique. 

Pero como hay amores que son eternos, la cosa sigue. Ahora, Solorio Garavito piensa continuar con esta pasión y este amor por las camisetas pero en otro deporte. Como en su ciudad de origen se practica más beisbol que fútbol irá por eso. “Más tranquilo que con la anterior pero empezaré a coleccionar jerseys de beisbol. Ya tengo las de Corea, Canadá y México y pienso coleccionar la de todos los países que han participado de Mundial de Beisbol”, cierra Enrique Solorio Garavito. Un largo recorrido por amor a la camiseta.

*Nota trabajada en el Curso dictado por Andrés Burgo en Espacio El Movimiento
*FOTOS tomadas del Facebook del protagonista de la historia

martes, 6 de agosto de 2019

Sudán: El fútbol en tiempo de crisis

Luego de la destitución de Omar al Bashir, los sudaneses esperan ver la creación de campeonatos de fútbol para los jóvenes que, hasta ahora, debían conformarse con partidos amistosos entre equipos de barrio. 
No tienen botines, ni canchas ni nadie para fijarse en su eventual talento, pero los jóvenes futbolistas de Sudán esperan que los cambios en curso en su país traigan también la revolución de la pelota, para un día poder ganar trofeos. "Necesito botas, equipamiento y un verdadero entrenamiento pero no hay nada de eso", dice Emad Salim, de 17 años, que juega descalzo en un descampado de Jartum. Y sobre todo, añade este hijo de agricultor, "no hay nadie que me motive a convertirme en el mejor jugador de Sudán o incluso de África". 

Cada tarde en Sudán, los descampados de la capital se transforman en superficies de juego improvisadas para unos adolescentes a los que no detienen el polvo ni el calor. Con líneas imaginarias y porterías sin redes, juegan pese a todo tan a menudo como pueden, como Emad, que vive en la isla de Tuti, donde confluyen el Nilo Azul y en Nilo Blanco en pleno corazón de Jartum. "Espero que la revolución lo cambie todo", dice, hablando del movimiento de protesta que estalló el 19 de diciembre de 2018 por la triplicación del precio del pan decidida por el gobierno. El deporte, pasión nacional, fue ignorado y relegado de las prioridades públicas durante los treinta años de gobierno del presidente Omar al Bashir. Luego de su destitución el pasado 11 de abril, los jóvenes sueñan con verdaderas instalaciones, para olvidar los estadios decrépitos y los descampados donde las lesiones frenan en seco las carreras antes incluso de que despeguen. En todo el mundo, reconoce Al Fatih Bani, número dos de la Federación Sudanesa, "el fútbol es una industria". Pero en su país, explica, "se juega por instinto", de manera "espontánea, sin organización, ni formación, ni administración". 
Desde el edificio con forma de balón blanco que alberga la Federación, Bani asegura que Sudán desea de verdad organizar torneos para los jóvenes. El año que viene, promete. Tales competiciones podrían cambiar radicalmente las cosas en un país enamorado del fútbol pero que lucha por abrirse camino. Sudán nunca se ha clasificado para un Mundial y solo uno de sus equipos, el Al Merreikh, ha ganado un torneo africano, en 1989. El último gran éxito del país se remonta a 1970, cuando su selección ganó la Copa de África de Naciones (CAN). Desde entonces, nunca pasó de la fase de grupos antes de alcanzar milagrosamente los cuartos de final en 2012. Ironía del destino, la primera CAN de la historia la organizó Sudán en 1957. 

Sin héroes nacionales, en las calles de Jartum o en otras ciudades del país los aficionados de la pelota visten camisetas de los grandes clubes europeos y se entusiasman con sus partidos por televisión. Para Monzer Hassan, que entrena un equipo de jóvenes, el problema no es la ausencia de talento, sino de infraestructuras de formación. "Hay muchos jugadores talentosos que no tienen la oportunidad de progresar porque no hay ninguna academia de fútbol donde pulir su técnica", asegura este entrenador de 21 años. Como resultado, asegura, "su mayor ambición es jugar en el Al Hilal o en el Al Merreikh", grandes campeones nacionales. "Ninguno sueña con Europa". Ningún sudanés ha jugado nunca en un gran club europeo. 

Por contra, asegura Bani, Sudán atrae a jugadores extranjeros. La mayoría llegados de África occidental, refuerzan las plantillas sudanesas, que llevan generaciones sufriendo la falta de formación. Y es que, acusa Mohammed Haroun, del consejo de administración del Al Hilal, "el régimen islámico de Omar al Bashir siempre vio el deporte como una actividad sin interés que no necesitaba ser apoyada y que no merecía ninguna inversión". 

"El deporte ha sufrido mucho con Bashir", añade Bani. Pero, según quiere creer, "la revolución dará un nuevo impulso y empujará adelante al fútbol sudanés". Por lo pronto, este fin de semana los dos principales equipos del país comenzarán su campaña en la Champions: el campeón Al Merreikh visitará el viernes al JS Kabylie (Argelia) mientras que el subcampeón Al Hilal hará lo propio ante el Rayon Sports (Rwanda).

lunes, 5 de agosto de 2019

Avanzan Eliminatorias para CHAN

Una nueva etapa de las Eliminatorias rumbo a la CHAN Camerún 2020 llegó a su fin este fin de semana y quedaron definidos los duelos de la siguiente instancia. Malí, Mauritania, Senegal, Togo, Guinea Ecuatorial, Burundí, Uganda, Etiopía, Tanzania, Zambia, Eswatini, Namibia, Madagascar, Lesotho y Zimbabwe superaron sus series y continúan el camino hacia la tan ansiada clasificación a la sexta edición de este certamen exclusivo para jugadores de las ligas domésticas de África. 

El formato eliminatorio se dispuso sobre una base zonal para determinar los 15 clasificados que acompañarán al anfitrión Camerún. Las seis zonas otorgan los siguientes cupos: 

Zona Norte: 2 equipos 
Zona Oeste A: 2 equipos 
Zona Oeste B: 3 equipos 
Zona Central: 2 + Camerún 
Zona Centro-Este: 3 equipos 
Zona Sur: 3 equipos 
La Zona Oeste A tenía a Guinea esperando en la segunda ronda y los clasificados fueron Malí, Mauritania y Senegal. Los malienses despacharon fácilmente a Guinea Bissau con un 3-0 como local para llevarse la serie con un contundente 7 a 0 y ahora se verán las caras con Mauritania por un lugar en la CHAN. Los mauritanos dejaron en el camino a Cabo Verde al imponerse 2-1 con doblete de Touda. Los senegaleses, por su parte, habían caído en la ida ante Sierra Leona pero dieron vuelta las cosas en Dakar con un 3-0 que los clasificó al duelo con Guinea. 

La Zona Oeste B ya tenía dos duelos de segunda ronda definidos (Níger-Costa de Marfil y Ghana-Burkina Faso) y solo restaba conocer el rival de Nigeria. Será Togo que, con un cabezazo de Tchakeyi Marouf, se impuso 1-0 a Benín en Lomé para seguir en carrera.

En la Zona Central, Guinea Ecuatorial venció 2-1 a Chad y se quedó con el pasaje tras el 3 a 3 de la ida. En segunda ronda el rival será Congo mientras que RD Congo (campeón en las ediciones 2009 y 2016) comenzará jugando en la segunda ronda contra República Centroafricana.

La Zona Centro-Este tiene a Burundí -se impuso a Sudán del Sur-, Uganda -8 a 2 en el global ante Somalía-, Etiopía -peleado 4-3 ante Djiboutí tras ganar la ida 1-0- y Tanzania -eliminó a Kenia en los penales- en la segunda ronda que tendrá los siguientes duelos: Burundí-Uganda, Etiopía-Rwanda y Tanzania-Sudán.
Por último, la zona Sur fue la que tuvo más actividad con seis series para definir los últimos tres duelos por igual cantidad de cupos. Zambia perdía como local ante Botswana pero lo terminó ganando por 3 a 2 y ahora irá ante el sorprendente Eswatini -ex Swazilandia- que tras sendos 1-1 despachó a Angola en los penales.

Namibia dejó atrás a Comores (2-0 y 0-0) y jugará ante Madagascar que perdió 3-2 en su visita a Mozambique pero pasó por los goles de visitante por el 1-0 de la ida. Lesotho dio uno de los batacazos tras golear 3-0 a Sudáfrica en su casa -global de 6-2- y se medirá ante Zimbabwe -global de 7 a 1 sobre Mauricio-.

La zona Norte comenzará la actividad en la próxima fecha, a jugarse en septiembre y octubre con las series entre el último campeón Marruecos que buscará su lugar ante Argelia mientras que el otro duelo de la zona será Túnez (campeón 2011) contra Libia (campeón 2014). 

viernes, 2 de agosto de 2019

Glorias de África: Fawzi Al-Issawi

[Por Diego Martín Yamus] Parece difícil que en un país asolado por crisis políticas aparezca un futbolista de jerarquía. Libia vivió bajo el régimen de Muamar Al Gadafi un tiempo oscuro también en el balompié. Pero en la oscuridad surgió la luz, el talento, la jerarquía. Fawzi Al Issawi fue un símbolo del atribulado fútbol libio y dejó su nombre como sinónimo de éxito entre su gente. 
El mediocampista nació en Benghazi, antigua capital del país del norte, un 27 de febrero de 1960. De niño, con 10 años, ingresó a la cantera del club de toda su vida: el Al Nasr de su ciudad natal, uno de los grandes de la Primera División. Con sólo 16 años debutó en el conjunto absoluto. Y los éxitos le llegaron rápido: al año siguiente se estrenó con la selección y ganó la School Cup, en 1978 el primer título con su club con la primera de sus cuatro Copas de Libia y en 1980 la Islamic Cup en Malasia con el equipo nacional. Con apenas 22 años, en marzo de 1982 fue una de las figuras del combinado en su aparición en la Copa Africana de Naciones, justamente en su tierra. Le marcó un gol a Ghana en la fase de grupos, en el partido inaugural (2-2), y jugó todos hasta la final, de nuevo con los ghaneses, a quien complicaron en gran trabajo igualando 1 a 1 pero se inclinaron en los tiros desde el punto penal. Pese a la derrota, Fawzi se llevó su merecido premio como mejor jugador del torneo e incluido en el once ideal.

Por suerte para él, habría más en su promisoria carrera. El 82 lo finalizó con su segunda Copa doméstica, que repetiría en 1984, cuando fue segundo en la Liga. En 1985 llegó con el Al Nasr hasta las semifinales de la antigua Recopa africana, renunciando a disputarla contra el futuro campeón Al Ahly de Egipto; al menos, fue su goleador con cinco tantos. Y la gloria mayor la logró al fin en 1987, con su único campeonato liguero, cuando aquel 24 de julio Al Nasr derrotó como local 2-0 a Al Swihli y superó por un punto a Al Madina.

Por supuesto fue parte de nuevas convocatorias a la selección, siempre complicada por el panorama político. En 1980 ésta fue obligada a bajarse de las eliminatorias para el Mundial de España, antes de enfrentar a su vecino Egipto. En 1985 disputó las del de México, donde Libia perdió las finales por un pase con Marruecos, y en 1988 y 1989 las del de Italia 90. Pero por los líos del régimen, Fawzi debió retirarse del equipo nacional prematuramente. El 8 de enero de 1989 Libia perdió con Costa de Marfil 0-1 en Abidjan, en el inicio de la fase semifinal, y él fue titular. Sin saberlo, sería su último partido con los Caballeros del Mediterráneo. El siguiente encuentro era contra Argelia once días después, pero por un clima hostil en la capital Trípoli no se hizo. Y el problema fue tal que Libia finalmente se retiró de la competencia el 14 de mayo. Y no volvería a buscar un lugar en el Mundial hasta 2000. Igualmente, Al Issawi se fue como mayor goleador del conjunto hasta estos días, con 40 anotaciones en 90 participaciones.
Continuó en su Al Nasr hasta 1997, cuando dejó el fútbol con la gloria que lo acompañó siempre. Tras un cuarto puesto en el campeonato de Liga, levantó con sus compañeros su cuarta Copa nacional, derrotando a Al Yarmouk 4-3 por penales, tras empatar a un gol. Y el 24 de octubre disputó la Supercopa libia, perdiendo 1-0 con el campeón Al Tahaddi. Fue su último puntapié en el fútbol. Bueno, en el activo. Porque seis años después, cuando el 30 de abril de 2003 su país enfrentó en un amistoso a la Argentina de Marcelo Bielsa, Fawzi dio el saque inicial recibiendo el aplauso de todo el estadio 11 de Junio de la capital Trípoli.

Años más tarde se enroló como entrenador, primero de su Al Nasr y en noviembre de 2018 de su selección, defendiéndola ahora desde el banquillo. Luego de la derrota doble con Nigeria en las eliminatorias para la Copa Africana de Egipto 2019, Fawzi fue llamado y debutó el 17 de noviembre con un rotundo 8-1 de visitante sobre Seychelles, y el 24 de marzo cayó 1-2 ante Sudáfrica como local en Sfax, Túnez, marcador que clasificó a los sudafricanos a la CAN. Fue elegido el mejor futbolista libio del siglo XX. Un reconocimiento lógico. Una gloria de Libia fue una gloria de Africa.

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jueves, 1 de agosto de 2019

Nominados Mané, Salah y Belmadi

Este miércoles se dieron a conocer las listas de candidatos a cuatro de los Premios The Best de la FIFA, los galardones individuales más importantes del mundo del fútbol. Los 42 candidatos a los Premios The Best al jugador, a la jugadora, al entrenador de fútbol masculino y al entrenador de fútbol femenino de la FIFA proceden de los cinco continentes, por lo que el fútbol mundial se encuentra muy bien representado en estas nominaciones.

Entre los jugadores, el senegalés Sadio Mané y el egipcio Mohamed Salah tendrán una dura competencia ante el portugués Cristiano Ronaldo, los holandeses Virgil van Dijk, Frenkie de Jong y  Matthijs de Ligt, el belga Eden Hazard, el inglés Harry Kane, el francés Kylian Mbappe y el argentino Lionel Messi.

Entre los técnicos, el único representante de África será Djamel Belmadi. El argelino lideró a los Zorros del Desierto a su segunda Copa Africana de Naciones (CAN) en Egipto y se metió en una nómina con grandes nombres como los argentinos Marcelo Gallardo, Ricardo Gareca y Mauricio Pochettino, el brasileño Tite, el francés Didier Deschamps, el español Pep Guardiola, el alemán Jürgen Klopp, el portugués Fernando Santos y el holandés Erik ten Hag.
En la rama femenina, el continente africano no tendrá nominados, ni entre las futbolistas ni entre los entrenadores de selecciones de mujeres. Dos paneles de expertos —uno de fútbol masculino y otro, de femenino— eligieron a los candidatos en cada categoría. 

La votación para estos cuatro premios ya está abierta, y la decisión se repartirá equitativamente entre los cuatro pilares fundamentales del deporte rey: los jugadores, los entrenadores, los aficionados y los medios de comunicación. Los cuatro grupos de votantes (los capitanes de las selecciones nacionales, los seleccionadores nacionales, los medios escogidos y los aficionados que votarán en FIFA.com) se tendrán en cuenta a partes iguales (25% cada uno) para determinar el resultado final. 

Fuente: FIFA.com